Y no es que sea el titular de una noticia de hace un puñado de semanas, con la adquisición del entrenador que conquistó Europa para los azulgranas por segunda vez, de vuelta a las oficinas del F.C. Barcelona. Es más bien una afirmación que, tras lo visto el pasado domingo en el Movistar Arena ante el Real Madrid, su triunfo más que brillante por 100-105, se traduce en un convencimiento para el aficionado al baloncesto de que sí, efectivamente, Xavi Pascual, está de nuevo en este nuestro mundillo.

Y llegó el espectáculo del partido. Ya han pasado unos días, ya ha dado tiempo al análisis de las dudas y reflexiones entre unos y otros. Pero en Endesa Basket Lover, asumiendo que el próximo 16 de enero se repetirá este cruce con el mismo escenario y mismos protagonistas, vamos a marcar algunos puntos que nos parecieron decisivos para la victoria azulgrana y que no estaría de más ponerlas a examen, por lo que podamos ver en poco más de una semana en código europeo. Cierto que los medios se han basado en el cambio -decisivo- en la defensa de la plantilla. Su movilidad con la que ya contaba, sumada al orden con la que esa se contaba menos, ha rebajado cuantitativamente los dígitos en el electrónico del adversario. Pero lo que más no llamó la atención del choque ante el Real Madrid fueron aspectos del ataque. Así que, vamos con ellos:
- Jugar “atacando” a Tavares. Fue de las primeras tretas que vislumbramos sobre el tapete en la matinal del domingo. El comentarista televisivo, Alex Mumbrú, explicaba muy nítidamente que los ataques azulgranas intentaban dejar el mayor aclarado posible, para que tres jugadores dejasen espacio al bloqueo y continuación, que fuese dentro de lo posible cosa de dos contra dos. ¿Por qué? Porque entre los dos defensores siempre intentaban involucrar a Tavares. De su movilidad y su respuesta, así los barcelonistas actuaban. Y Tomas Satoransky, veterano de mil guerras, usó su tiro de tres puntos con gran efectividad viendo a su defensor, Campazzo, que pasaba los bloqueos por detrás, por no dejar mucho espacio entre él y Tavares cuando este solía recular a proteger el aro (4 de 4 en triples). Fue un argumento que en momentos decisivos no supieron parar, desde el inicio marcando tal tendencia.
- Otro de los aspectos que bien claro tenían todos como decisivo en el enfrentamiento, era la diferencia en el rebote. El Real Madrid suele dominar en sus enfrentamientos los puntos en la zona (48 a 36 a su favor este domingo) y completando tal dominio en la pintura, también dominar el rebote. Por ahí pasaban gran parte de sus aspiraciones, pero esta vez, no fue así. Xavi Pascual no contaba con Will Clyburn como tercer hombre para un trío interior como contrapeso en el rebote, pero sí que usó y con mucho éxito a Joel Parra (26 minutos en total, 5 más de lo que promedia en liga) para sumar 3 rebotes ofensivos a los 8 que ya se encargaron de capturar tanto Hernangómez como Fall, que estuvieron sobresalientes en este aspecto. La diferencia fue más que notoria: el Barça anotó 18 puntos tras rebote ofensivo, 12 más que los madridistas. Y siguiendo con Parra, añadió réditos en otro aspecto fundamental: el juego en poste bajo. Colección de fintas y pivotes como para sumar 13 puntos, sumado a ese triple contra tabla para enfriar un final en el que los locales lo llevaban a su terreno más candente (se situaron a tan solo 3 puntos del adversario).
- El toque de la genialidad. Lo que no se enseña, pero sí se aplica. La decisión de Nico Laprovittola para decidir el partido como antes de su lesión. Y cuánto nos alegramos que un tipo tan humilde y correcto, tan brillante sobre una pista de baloncesto, todo un lujo en nuestra Liga Endesa, sea capaz de hacernos olvidar al aficionado que, efectivamente, sufrió una gravísima lesión no ha mucho tiempo. El arrebato individual y la determinación de atreverse a lanzar delante de todo un Gabi Deck que bien lo defendía, de entrar a canasta a nada que vio a Tavares de espaldas unos instantes (pero que sigue siendo Tavares), delante de sus narices, de saber en modo y forma eso de liderar en, lo que dijo Joe Arlauckas en la previa televisiva, “hay jugadores que viven para esos momentos”, nos pareció un bello espectáculo que dio el resultado de sumar para los suyos un importante triunfo. Hasta el punto que alguien tan enchufado como Kevin Punter, cuyos tiros tenían situaciones tácticas muy claras y trabajadas de cara a él (los problemas venían de la defensa madridista, pero hay una clara evolución en cómo se le ayuda en su finalidad anotadora), no tuvo ni un segundo de estancia en pista en los últimos minutos, viendo el recital del argentino, con claras muestras del estadounidense de ánimos y apoyo desde el banquillo (ni un mal gesto por no ser protagonista en pista).
Pues ya ven. Este pasado domingo fuimos testigos de un muy buen espectáculo. Triunfante salió el F.C. Barcelona, pero sobre todo su actual director en la banda, el entrenador Xavi Pascual. Este es un partido de los de remarcar que el rumbo en el Palau ha cambiado. Que de un equipo con una excepcional capacidad anotadora debía pasar de la centena para ganar, observando su irregularidad defensiva, ha pasado a ser un bloque bien orquestado atrás y, por si quedaba alguna duda, si hay que seguir superando los cien puntos ante la mayor élite europea para lograr el éxito, se es capaz. Con Xavi Pascual no hay guiones establecidos ni se es monocorde a pocos puntos, sino una manera de estudiar el juego y aplicarlo. Y esta vez, ganaron con sobresaliente. Veremos el próximo día 16.


















