DAVONTAE CACOK, MÁS GRANDE DE LO QUE PUEDAS VER

Ser pívot es una mentalidad. Créannos. Por encima de estaturas, fortaleza física o envergadura. Pívot se es o no se es, con independencia de medir 2,13 o 2 metros. Estamos ante el caso de un jugador con dos metros pelados que es y sabe ser pívot. No se equivoquen con Davontae Cacok, porque es élite en nuestra liga como uno de los mejores “5” de la competición. Un jugador que es mucho más grande de lo que puedas ver. 

“Claro, si no hubiese sido por su grave lesión, no hubiésemos tenido oportunidad de ficharlo para UCAM Murcia” nos confesaba Sito Alonso en pretemporada. Efectivamente, una lesión de rodilla cercenó su trayectoria en diciembre de 2023 cuando militaba en la Virtus Bologna. Una recuperación que trajo consigo alguna que otra lesión menor como problemas en un talón, ha hecho que no haya vuelto a disputar un encuentro hasta su incorporación este verano a UCAM Murcia

Sus números no hacen vislumbrar que sea una de las estrellas de nuestra competición, pues sus 8,4 puntos y 4,3 rebotes pudieran resultar indiferentes para el aficionado. Claro, estamos hablando que, en un proceso de coger ritmo de competición tras un periplo tan prolongado sin jugar, los minutos aún se miden. Y es que está disputado 16 minutos de promedio. Dupliquen los minutos en lo que sería lo habitual en un jugador importante de cualquier equipo y extrapolen sus estadísticas y verán cómo les resultan mucho más atractivas. 

Lo que sí mantiene es su porcentaje en tiros de campo. 68,4% significa estar en el  top 10 de toda la liga, algo que desde sus tiempos universitarios, ya impactaba. Tanto como para finalizar con un 80% en su penúltimo año universitario en North Carolina Wilmington. “Yo escuchaba que eso iba para ser récord en la NCAA, a lo largo de toda la temporada. Fue motivo para que estuviera por un momento en boca de los comentaristas de la ESPN. Pero no pensaba mucho sobre ello”. Lo que sí le dio más notoriedad fueron los 13,5 rebotes por encuentro como para erigirse como máximo reboteador de la competición (junto a 17,7 puntos). Claro, en su último año, con muchas más atenciones de los rivales sobre él, sus promedios fueron inferiores, pero nada desdeñables. 15,2 puntos y 12,3 rebotes, con un 59% en tiros de campo. 

Por todo ello, a pesar de ser pívot nato, tuvo su oportunidad de jugar en la NBA. ¿Cómo es posible que con 2,01 de estatura sea capaz de hacerlo? Pues porque tiene mucha calidad. Para su historial quedará ser componente de la plantilla de los Lakers durante la burbuja en Orlando en 2020, donde se proclamó campeón. Sin embargo, a nosotros nos gusta más su aventura europea, inicialmente con CsKA Moscú, para que el infortunio se cruzara en su camino en Bolonia. Quizás quienes más salen ganando a largo plazo, son los aficionados de Murcia y, por extensión, los de toda la Liga Endesa. ¿Cómo se puede ser élite con ese tamaño y en tal posición?

Inicialmente, teniendo un sello de intensidad en cada una de sus acciones. Cacok es activo, con mucha movilidad, lo que hace denegar circulación fluida en pases interiores porque él está siempre atento, pendiente de desbaratar ese juego. Es muy activo en la defensa del pick&roll y con mucha disciplina táctica como para saber del timing ayudando a sus compañeros. Y sabe ganar la posición en el rebote. Es un maestro que, por su fiereza, sabe llegar a sitios donde inicialmente no imaginas. Es duro e inamovible en la posición que gana como si fuese una mole de 2,20 de estatura. 

Y en ataque, sin ser un jugador que utilice el tiro exterior de manera regular (de hecho, no ha intentado un solo triple ni intención, porque sabe que no es su rango), ha optimizado hasta el extremo el arte del tiro corto. Continuando bloqueos como para anotar cerca del aro como, y lo más importante, saber tener la suavidad en el toque como para sortear a los rivales que le rodean, con el bombeo perfecto al tiro. Y ahí nos encandila. Ese ‘touch’ final es innato en él, a pesar de comenzar a jugar al baloncesto tarde. “No comencé a jugar de forma seria y regular hasta noveno grado” (con 14 años). Recuerda que “años más tarde, fui a un campamento organizado por la universidad de Georgia Tech. Algunos me vieron jugar y me decían que nos encanta tu juego, pero eres un poco pequeño para tu posición”. Motivación extra para un tipo que ve la impotencia en las caras de rivales mucho más altos cuando desean taponar sus tiros. Sello de una vieja escuela de grandes pivots de otras épocas, que nos deleitaron en España. A veces es como volver a recordar la maestría con la que Marcelous Starks daba el último toque de muñeca y veías qué arco dibujaba ese balón para que acabase entrando dulcemente en la canasta. 

Reiteramos que aún sus estadísticas no son de lo más descollantes porque el equipo es una conjunción de mucho talento, un grupo amplio de jugadores que están jugando cómodos y confiados. Que de la mano de Sito Alonso y su sello impuesto, ha sido fácilmente asimilado por un plantel que gana y gana. Son 6 victorias y 2 derrotas, cuentan con hasta 6 jugadores por encima de los 8 puntos de media, que han sido hasta 5 máximos anotadores del equipo en las 8 jornadas disputadas (una de ellas, en la victoria más sonada en el Palau Blaugrana, concretamente nuestro protagonista, con 20 puntos) y con un sello tanto en defensa como en ataque que hace a UCAM Murcia un equipo inconfundible en nuestra competición. Ayudados por un “undersized”, un pívot de 2,01 de estatura que sabe el oficio y que aprendió a sobrevivir y destacar en un terreno muy hostil por convicción. Porque es mucho más grande de lo que tú puedas ver. 

DEVONTAE CACOK, BIGGER THAN YOU CAN SEE

Being a center is a mindset. Believe us. It’s more important than height, physical strength or wingspan. You either are a center or you aren’t, regardless of whether you’re 7 feet or 6’6. We’re talking about a player who’s just over 6’6  and who is, and knows how to be, a center. Don’t underestimate Davontae Cacok, because he’s elite in our league, one of the best centers in the competition. A player who’s much bigger than he looks.

“Of course, if it hadn’t been for his serious injury, we wouldn’t have had the opportunity to sign him for UCAM Murcia,” Sito Alonso told us during preseason. Indeed, a knee injury cut short his career in December 2023 when he was playing for Virtus Bologna. A recovery that brought with it some minor injuries, like heel problems, meant he hadn’t played a game again until joining UCAM Murcia this summer.

His numbers don’t suggest he’s one of the stars of our competition, as his 8.4 points and 4.3 rebounds might seem unremarkable to the average fan. Of course, we’re talking about a player who’s still getting back into competitive rhythm after such a long period without playing, so minutes are still being counted. He’s averaging just 16 minutes per game. Double that amount for what would be typical for a key player on any team and extrapolate his stats, and you’ll see how much more appealing they become.

What he does maintain is his field goal percentage. 68.4% puts him in the top 10 in the entire league, something that was already impressive back in his college days. So much so that he finished with 80% in his junior year at North Carolina Wilmington. “I kept hearing that it was going to be an NCAA record all season long. It got me on the radar of the ESPN commentators for a while. But I didn’t think much about it.” What did bring him more notoriety were his 13.5 rebounds per game, which made him the league’s leading rebounder (along with 17.7 points). Of course, in his final year, with much more attention from opposing teams, his averages were lower, but still respectable: 15.2 points and 12.3 rebounds, with 59% shooting from the field.

For all these reasons, despite being a natural center, he had his chance to play in the NBA. How is it possible that at 6’7″ he’s able to do it? Well, because he has a lot of talent. His record will include being a member of the Lakers roster during the Orlando bubble in 2020, where he won the championship. However, we prefer his European adventure, initially with CSKA Moscow, before misfortune crossed his path in Bologna. Perhaps those who benefit most in the long run are the fans of Murcia and, by extension, those of the entire . How can someone be elite at that size and in that position?

Initially, by bringing a signature intensity to every action. Cacok is active, with great mobility, which disrupts the flow of passes inside because he’s always alert, looking to break up that play. He’s very active defending the pick and roll situations and has enough tactical discipline to know the timing when helping his teammates. And he knows how to win position on the rebound. He’s a master who, with his ferocity, can get to places you wouldn’t initially imagine. He’s tough and immovable in the position he wins, like a 7’3″ giant.

And on offense, without being a player who regularly uses the outside shot (in fact, he hasn’t attempted a single three-pointer, nor intended to, because he knows it’s not his range), he has optimized the art of the short shot to the extreme. He follows up screens to score near the basket, and most importantly, he has the soft touch to get past the defenders around him, with the perfect pump for the shot. And that’s where he dazzles us. That final touch is innate in him, despite starting to play basketball late. “I didn’t start playing seriously and regularly until ninth grade” (at 14 years old). He recalls that “years later, I went to a camp organized by Georgia Tech. Some people saw me play and told me, We love your game, but you’re a little small for your position.” Extra motivation for a guy who sees the helplessness on the faces of much taller opponents when they try to block his shots. A hallmark of an old school of great centers from other eras, who delighted us in Spain. Sometimes it’s like remembering the mastery with which Marcellus Starks gave the final flick of his wrist and you could see what arc that ball drew so that it ended up sweetly entering the basket.

We reiterate that their statistics aren’t yet the most outstanding because the team is a combination of immense talent, a large group of players who are playing comfortably and confidently. Under Sito Alonso’s guidance and his ingrained style, this has been easily assimilated by a squad that keeps winning. They have 6 wins and 2 losses, with up to 6 players averaging over 8 points, and 5 of them have been the team’s top scorers in the 8 games played (one of them, in their most resounding victory at the Palau Blaugrana, specifically our protagonist, with 20 points). Their distinctive style, both on defense and offense, makes UCAM Murcia an unmistakable team in our competition. They are aided by an undersized center, a  player who knows his craft and has learned to survive and excel in a very hostile environment through sheer determination. Because he is much bigger than he appears.