Aquel domingo, el informativo de mediodía abría con un primer plano muy peculiar: la imagen de unos ojos que llenaban la pantalla, llorosos, tristes hasta el extremo, observando lo que tenía delante. Era un 23 de febrero de 2003, y la protagonista con la que gran parte de los televidentes se identificaron, era la pareja de Fabricio Oberto, intentando mantener el tipo viendo la eliminación del argentino y sus compañeros, Pamesa Valencia, a manos de Tau Cerámica en las semifinales que la ciudad había preparado con tanto mimo la competición.
Sí, Valencia fue la sede en aquella ocasión, sexta ciudad que albergaba una edición de Copa del Rey en su fase final. La apuesta taronja por triunfar fue enorme, con el mencionado Oberto más Tomasevic, junto a Alejandro Montecchia, Sandro Abbio y los habituales Rodilla, Luengo, Maluenda… un marchamo de favoritismo que no lo culminó. Una vez más, cuando muchas de las papeletas parecían mostrar una alfombra roja hacia el título, la contradicción del anfitrión, ya saben. Que desde la edición de diciembre en 1983 hasta la actualidad, hablamos de Zaragoza, Badalona, Barcelona, Tenerife, Valladolid, A Coruña, Las Palmas, Granada, Sevilla, Murcia, León, Valladolid, Valencia, Vitoria, Málaga, Madrid y Bilbao, han organizado tal cita, algunas en múltiples ocasiones. Tan solo CAI Zaragoza en la 83/84 y Vitoria en la 01/02 fueron quienes levantaron el cetro de campeón en su escenario. Alucinante estadística.
En Endesa Basket Lover vamos a dar unas pinceladas de lo que podemos esperar de cada equipo y sin aventurarnos mucho, que esto en la Copa sinónimo de patinazo (por eso nos encanta). Lo que sí es evidente que cada uno de los ocho clasificados, tiene unos poderes. Toca exponerlos.
VALENCIA BASKET
- Comenzamos por el anfitrión, que dará el pistoletazo de salida. Si destacamos que hasta en 8 ocasiones han superado en partidos de Liga Endesa los 100 puntos, claramente hablamos de RITMO del equipo. Su profundidad de banquillo y la filosofía impuesta por su entrenador, Pedro Martínez, con jugadores jóvenes en puestos muy determinantes, nos hace pensar que apostarán por esta “temática”, ante uno de los rivales con menos posesiones de toda la competición, en una clara muestra de optimizar los ataques posicionales. Si los taronja consiguen igualar o superar las 80 posesiones que promedian por encuentro, será más factible que hablemos de una victoria local.
- La fortaleza del bloque. Todos anotan y todos tienen protagonismo. Si ponemos una franja entre su máximo anotador (Montero, con 14,1 puntos de media) y bajamos hasta quienes promedian 7,5 puntos o más, encontramos nada menos que hasta 8 jugadores del plantel (Pradilla, Reuvers, Badio, Thompson, De Larrea, Taylor y Moore acompañan a Montero), consiguen estar en esa horquilla tan destacada.
- Asumiendo la confección de la plantilla y el notabilísimo rendimiento del que buena prueba dan jornada a jornada, hemos de decir que, en este curso respecto al anterior, hay una clara diferencia: la dirección del juego. El año pasado, Pedro Martínez arriesgó con no pocos éxitos, dándole el protagonismo a dos jóvenes, Brancou Badio y Jean Montero. Sin embargo, en la final de liga se dieron cuenta que aún deben coger experiencia. Las adquisiciones de Omari Moore y Darius Thompson dan, sobre todo, eso. Saber estar en citas como esta, es fundamental.
- ¿Y para la semifinal ante el Asisa Joventut? Pues parece clave que, frente a un equipo veterano, corran y puedan abrir el campo con lanzamiento exterior, poniendo especial énfasis en el 37,9% en triples de Nate Reuvers y el 40,5% de Jaime Pradilla.
ASISA JOVENTUT
- Muchas de las notas históricas de esta Copa, “reverdecen” momentos vividos en la que los protagonistas de títulos conquistados pasaban por las manos de Ricky Rubio y Ante Tomic. Para empezar, entre ambos son responsables de siete títulos de Copa. Y protagonistas principales en la consecución de ellos. Ilustres veteranos si hablamos que la franja de sus títulos parte desde 2008 hasta 2019. La Copa es la competición del KO, sí. Pero, sobre todo, del temple, de la disección a cada momento viendo un buen puñado de batallas a encarar en cada partido. Y la sabiduría de este dueto, por primera vez juntos en este torneo, ofrece clarividencia. Son uno de los grandes atractivos. Lo más importante, ellos son capaces de activar al resto. Y eso Dani Miret bien lo sabe.
- Comentamos que está entre los 5 equipos que menos posesiones consume (entre los clasificados en esta Copa, tan solo Barça y, por supuesto, La Laguna Tenerife, usan menos), siendo uno de los virtuosos del juego en estático, por la cantidad de asistencias que provocan. De los destinatarios principales de tales pases, están los tiradores. Será fun-da-men-tal el hecho que ellos no cuentan con un buen número de especialistas en el lanzamiento de larga distancia, llegue la inspiración a Cameron Hunt. Su máximo anotador (16,9 puntos por partido) acumula un extraordinario 42,4% en triples. Y lo necesitarán tanto como que, al menos, tenga un “Robin” a su lado que le apoye. Los números dicen que ese sería Lude Hakkanson (39,1%).
- Sin embargo, si el foco en el Asisa Joventut suele estar en su atractivo ataque, su gran circulación de balón, la defensa es lo que les mantiene siempre en partidos. Tan solo UCAM Murcia es el equipo que permite menos puntos por posesión a los rivales (0,98 de los líderes, por 0,99 de los verdinegros). Y aquí es cuando damos el verdadero valor a hombres que han dado un salto de calidad, en este caso defensivo, al equipo: lo de Yannick Kraag es digno de valorar. Sí, luego tenemos la sapiencia de Vives, Ricky y Hanga, con un posicionamiento privilegiado. Pero lo del neerlandés es de mencionar, por su uno contra uno defensivo y por la ocupación de muchos espacios donde ayuda y finalmente se convierte en protagonista en el rebote defensivo.
- Si tuviéramos que citar una de las claves para una buena actuación, enfocándonos obviamente en su emparejamiento frente a Valencia Basket, nos decantaríamos por el número de tiros libres que podrán provocar sus pívots natos, tanto Ante Tomic como Simon Birgander. No solo por el daño que producirán, sino porque serán un termómetro para definir el sistema de juego que más les conviene.
REAL MADRID
- Por ser líderes destacados en Liga Endesa, por la progresión en el juego que se observa desde enero y porque cuentan con casi la totalidad del plantel sano, son los favoritos junto a los anfitriones, Valencia Basket. El equipo dirigido por Sergio Scariolo vivió hace escasos días un prólogo a su enfrentamiento copero en el Martín Carpena, venciendo a Unicaja sin contar con Facu Campazzo.
- Una de las claves será cómo podrá desatascar ante defensas complicadas, En la Copa siempre hay que encarar momentos comprometidos donde las dinámicas de errores suceden. Theo Maledon, Mario Hezonja y Trey Lyles han sido los aventajados en los momentos en los que el talento individual y la inspiración se imponen sobre unos sistemas que encuentran respuestas defensivas del rival. Lo mejor en ellos es su polivalencia, que cada uno de los tres puede ser capaz de anotar con la misma fluidez tanto en la zona como en el triple, siendo posiciones de juego tan dispares. Entre los 3 anotan unos nada desdeñables 37,8 puntos por encuentros (estadísticas ACB) y un porcentaje que se acerca al notable con un 47,4% en tiros de campo, entre otras cosas porque el 42% de sus tiros intentados, son triples.
- La defensa que pueda ahogar a los tiradores, será fundamental. Las rotaciones y la presión a los hombres exteriores rivales, ha ido mejorando conforme pasaba el calendario, algo que requiere enorme exigencia hasta lograr la precisión que demanda Scariolo. Y es que han sufrido cuando no supieron parar el lanzamiento exterior rival (ejemplo liguero ante el Barça) y sí marcar diferencias cuando lo lograron (frente a Valencia Basket en Madrid). Claro, que todo pasa por una zona bien protegida (Tavares in action) o por la movilidad que ha mostrado Garuba para realizar la misma tarea, esperando que Len sea un mix entre ambos.
- La motivación de un historial reciente. En esta década, comenzando en el 2021, un título en cuatro finales y una derrota en una semifinal, es curioso que este emparejamiento Real Madrid-Unicaja haya acabado con dos victorias para los andaluces y ninguna para los blancos. La dinámica y las plantillas han cambiado bastante respecto a la final del año pasado. La historia es eso, historia, veremos hasta qué punto marca este enfrentamiento de cuartos.
UNICAJA
- Vienen los malagueños lamentándose por todos los infortunios en forma de lesiones en las últimas fechas. A las confirmadas de David Kravish, que tan importante ha sido siempre en sus enfrentamientos ante el Real Madrid, estaremos pendientes de la evolución de Killian Tillie y Alberto Díaz. Una plantilla que ha cambiado su dinámica este curso para suplir tan importantes bajas, que este año “parece que toda la buena suerte que hemos tenido con las lesiones en los últimos años, nos está castigando de golpe este curso”, es una rémora dentro de la evolución de un equipo donde a su entrenador, Ibon Navarro, da verdadero valor al entendimiento del bloque que tan buenos años dio en la estructura cajista.
- Pero como buena noticia, que el veterano Justin Cobbs haya sustituido con tanto acierto al base de la casa, da esperanzas a la afición de Unicaja. 15 puntos de promedio en los dos partidos ligueros que lleva, pero sobre todo el aplomo y el saber estar en situaciones comprometidas, porque no solo era anotar -como ya vimos en el último enfrentamiento ante el Real Madrid, precisamente- sino que supo dirigir con mucho criterio y coherencia a sus compañeros. Aire fresco y ¡ojo!, un 6 de 8 en triples hasta el momento, dan buenas vibraciones.
- Unicaja es el equipo que mejor protege su aro de toda la competición: un 77% de los tiros rivales acaban en sus manos. De cara a su enfrentamiento ante el Real Madrid, con jugadores como Walter Tavares y auténticos bregadores como Okoye o Deck en diferentes líneas, deberán los malacitanos acentuar esa seguridad para disponer de un número parejo en posesiones a los blancos como primera premisa para encarar el tú a tú en el choque de cuartos. Y eso empieza por el rebote defensivo.
- ¿Qué Chris Duarte veremos? Este es uno de los momentos importantes de la temporada, pero cierto es que sus rachas anotadoras, poca continuidad están teniendo. Obviamente se le ve con más confianza que al inicio de temporada, que es una gran amenaza entrando a canasta, lo que facilita mucho su tiro exterior. Pero no vemos aún un jugador que sepa echarse a la espalda en momentos complicados a los compañeros, cargándose en la faceta reboteadora de galones tirar del carro. Puede que este sea el momento.




















