¿QUÉ TAL LO ESTÁ HACIENDO HUGO GONZÁLEZ EN LAS VEGAS?

El día de la final ante Estados Unidos, Hugo González recibió aún en su pista para arrancar el contragolpe y sorteando varios adversarios en su camino y con el mismísimo Cooper Flagg como testigo en pista, finalizó la jugada con un mate que retumbó todo el Martín Carpena e hizo vibrar a la afición que llenaba el recinto. El canterano del Real Madrid, con 16 años todavía, tenía la potencia en las piernas y el privilegiado físico que sus adversarios, la selección estadounidense, posteriormente, campeones en la Copa del Mundo sub 17 en el verano de 2022. El “jefe” en los despachos de Boston Celtics, Brad Stevens, tenía un buen número de emisarios allí. 

«Hemos estado viendo a Hugo durante mucho tiempo. Obviamente, ha estado en el radar de todos, creo. Seguimos su año con una gran organización y equipo, el Real Madrid, y lo vi de cerca en todos los torneos U18 y ese tipo de competiciones”.

Efectivamente y desde entonces, fue uno de sus predilectos y bien seguido en sus competiciones posteriores, porque veía que el chaval tenía hambre. Hambre por ganar, por tener éxito. 

“Simplemente, soy un gran fan de cómo juega. Es duro, corta, va tras el balón, compite como si tuviera todos los intangibles de un jugador de baloncesto ganador. Hay cosas en las que puede mejorar, como todos los demás a su edad, pero la competitividad no. Ahí está a un nivel alto”. 

En estos días de julio y tras ser elegido número 29 de la primera ronda del draft por los Celtics, Hugo González quiere mostrar a todos el por qué de su elección, en la afamada Summer League de Las Vegas. ¿Y qué tal le va? ¿Cómo lo está haciendo? Pues vamos a profundizar en sus actuaciones. De momento ha disputado 2 encuentros ante Memphis Grizzlies y el más reciente, ante Miami Heat. Y sus estadísticas en 28 minutos de promedio, son de 11 puntos, 7 de 24 en tiros de campo (29,2%), 4 de 12 en triples (33,3%) y un discreto 4 de 9 en tiros libres. Eso sí, 5,5 rebotes de media. 

UNA NUEVA Y DIFERENTE REALIDAD

¿Una conclusión? Que las ligas de verano y en particular Las Vegas por ser la principal, son un mundo diferente. Y a Hugo González le falta un vasto proceso de adaptación. En ellas existen unos sistemas que están encaminados a facilitar la libertad de decidir del jugador, a equivocarse como camino a demostrar su valía. Aquí hay oportunidades un día y otro. Y para un aficionado medio, de verdad es chocante ver un base de titular en cualquier equipo jugando muchos minutos, cuando se ve claramente que no da la talla, que pierde balones, que no marca el ritmo. Eso, en ese ambiente lo tienen muy claro, porque quieren asegurarse de sus posibilidades. Conocen su negocio y saben para qué sirve una summer league. 

Reiteramos: por encima de todo es una oportunidad y haz de aprovecharla. Históricamente (y se sigue repitiendo) es que la otra cara del espejo puede ser terriblemente cruel. Muchos de sus jugadores a estas alturas del año, no tienen ningún contrato para la próxima temporada y tienes a cientos de directores deportivos de clubes de todo el mundo en la grada y cientos de agentes esperándoles ante “mercado”. Sí, los pósters promocionales exhiben pedigrí en los elegidos en primera ronda, sobre todo si “huelen” a futuros fenómenos. Endesa Basket Lover fue testigo directo, hace un buen puñado de años, de un recinto de más de quince mil espectadores absolutamente abarrotado, porque aquel Celtics-Lakers albergaba un Jason Tatum versus Lonzo Ball. Hasta la bandera, oigan. Los ‘primeras rondas’ y más si cabe, los elegidos en puestos de lotería, son el gancho para disfrutar de algo que hace 15 ó 20 años, no tenía tal masificación de aficionados. 

Y en el lado contrario están todos aquellos que juegan a ser funambulistas sin red: sin contratos para una temporada que comienza dentro de 2 meses y que han de agradar a los interesados ojos que tienen a su alrededor. Y esos jugadores -deportivamente hablando- matan. Juegan hasta la extenuación, muestran sus virtudes para hacerse valer, crean guerrillas del “y tú ahora, ¿qué?”. Por eso somos unos enamorados de Las Vegas Summer League: ver 3 ó 4 partidos a cada jornada, un día tras otro, al ritmo de juego que estos chavales imponen porque su futuro pende de un hilo en forma de firma, se acaba viendo como normal un ritmo de juego que, claramente, no lo es. Y eso es fascinante.

Y hay un último grupo intermedio de jugadores con cierto privilegio, primeras rondas que saben que su futuro está asegurado en la franquicia (pero que estas actuaciones lo marcarán bastante si será más o menos largo en la NBA) y de aquellos que, formando parte del primer equipo en su primer o segundo año, creen conveniente que prueben en este “festín” para afianzarse en sus planteles. Y en este escenario se concentra Hugo González. Ya hemos visto lo que Brad Stevens opina y valora del canterano madridista. Ahora, tiene que demostrarlo. ¿Qué hemos visto de él? Pues lo que exponemos en el título de estos párrafos, una realidad diferente. 

Hugo está disputando minutos frente a muchos de estos jugadores que juegan a “contrato o muerte”. En su último partido frente a Miami Heat, Kira Lewis Jr. era el base-escolta que le asignaron, un tipo que ha jugado en 3 equipos NBA durante 4 temporadas, a caballo con la G League, con 131 partidos a sus espaldas con 13 mintos de media, nunca como titular y que ahora debe buscarse “las lentejas”. Pues a Hugo González lo fue frustrando poco a poco. Mucho más pequeño que el español, con una rapidez endiablada, lo presionaba, robaba balones, le complicaba cuando recibía la pelota -claro que a base de empujones y manotazos también- y le obligaba a botar. Y hasta fomentaba el dos contra unos con todo el descaro que quizás con otro jugador -y quizás no europeo-, no haría. Y este es un ejemplo de un tipo que con las virtudes -casi callejeras- intrínsecas del baloncesto USA, sacó de su campo de comodidad a nuestro representante. González intentaba penetrar, porque sus piernas son un auténtico privilegio, muy habituado a arrancarse hacia el aro con eurostep, dando dos pasos larguísimos y, a mitad de camino, zarpazo al balón. O quizás mano y falta, que no se pitaban porque los arbitrajes en este escenario, tienden a eso. 

¿LO BUENO? QUE HAY TIEMPO Y TRABAJO “MADE IN USA”

Cuando Hugo González estaba liberado y abierto, aprovechaba para tirar de 3. Hasta el momento, nunca se le ha considerado un tirador consistente (un 25% en triples esta temporada en Liga Endesa). Y vean que sus números en Las Vegas no han sido malos, pero sí a nivel global su porcentaje en tiros de campo. Pero hemos de concluir que lo ha pasado mal cuando, siendo un alero con destreza en el bote, al ser exigido por bases y escoltas típicamente yanquis, se le ha visto a las claras que debe mejorar su dominio del balón. El eurostep está bien, pero en Las Vegas se ha visto limitado y ha debido doblar el balón en más ocasiones de lo previsto (visión de juego, por cierto, que si han valorado los analistas de Sports Illustratred, por ejemplo). Y debe aprender a ser consistente en el tiro. Por eso nos gusta la Summer League, porque desnuda lo “a trabajar de inmediato” de sus participantes. 

¿Qué es lo bueno? Que precisamente, bote y tiro son aspectos de técnica individual que trabajan mucho y bien allí con verdaderos entrenadores especialistas en el tema. Él tiene tiempo y la confianza de su franquicia para ir viendo progresos en ello. Les encanta su físico (un debe al baloncesto español: ¿por qué el gran público ha de enterarse que Hugo González tiene un privilegiado 2,10 de envergadura cuando ha aterrizado en Estados Unidos?), su rapidez y sus piernas. “Con algo de desarrollo, González tiene el potencial de ser un valioso titular en el siguiente nivel, similar a un jugador como Christian Braun de los Denver Nuggets” escribe el analista estadounidense Arya Chawla. Y reiterando las palabras de Stevens, es un tipo muy competitivo. Que en defensa sí ha sido capaz de aguantar a jugadores más pequeños, que su posicionamiento sin balón es más que correcto, que ir a las ayudas y saber de ángulos de líneas de pase, le dan el marchamo como un jugador veterano, virtudes muy bien enseñadas en el Real Madrid. Esos principios tácticos, mucho más difíciles de enseñar, ya los lleva. 

Así que ante sí, tiene una excitante aventura. Está bien que en esta liga de verano se le vean “las costuras” así como su potencial, que todos en España ya conocemos. Que trabaje, porque en Estados Unidos y en la NBA en particular, sí tienen paciencia cuando hay un concienzudo empeño en ello. Y, leñe, que hacer comparaciones con Christian Braun, está francamente bien.

Related Posts