Baskonia ha conseguido hace unos días, un hito en su historia. Nunca, desde sus inicios, el equipo había ganado en una misma semana tanto al Real Madrid como al F.C. Barcelona. Ni intercalando liga con competiciones europeas, ni en Copas del Rey, ni Supercopas… Cierto que, en un par de casos sí se han dado victorias consecutivas entre medias de algún Playoff en periplo de pocas fechas, pero nunca en la misma semana. Sucede ahora y, curiosamente, no en mitad de la disputa por un título en junio sino para buscar en pleno octubre la estabilidad en un arranque de 2 victorias y 3 derrotas. Los quebraderos de cabeza se aparcan, porque a pesar de un parcial de 20-2 encajado en Lyon en un último cuarto de partido para olvidar, vencer al Madrid y al Barça dan, cuanto menos, credibilidad.
NUEVA ESTRUCTURA, NUEVA DIVERSIDAD… Y MÁS PUNTOS
Pablo Laso vuelve siendo el entrenador a una casa, la suya, que sin embargo y tras más de 20 años en los banquillos, tan solo conoce como rival. En el imponente Buesa Arena que inauguró siendo jugador -aquel primigenio Araba Arena-, como director de orquesta desde la banda siempre ha sufrido la hostilidad del visitante. Un lugar en el que siempre le resultó tortuoso ganar, quimérico en ocasiones, por muy de bambalinas que fuese el plantel con el que se presentaba. Ahora, la gran reválida es ejercer ese mandato, que esta parada para los que tengan que venir siga siendo un muro tan imponente como sus paredes. Tras la derrota ante MoraBanc Andorra y los críticos minutos vividos ante UCAM Murcia, vencer al Real Madrid en Euroliga fue… volvemos a reiterarlo, cuestión de credibilidad sobre este grupo.

No es muy difícil entender que, a mayor profundidad, los roles cambian y que la estrella, Markus Howard, no pueda ser el mismo que en las dos temporadas precedentes. Algunos aficionados leen y cuestionan las estadísticas de este arranque:
(*) Máximo anotador global de la competición
Sin embargo, hay que entender que ahora el peso de la recae en su mayoría sobre dos bases estadounidenses, Kamar Baldwin y Trent Forrest (aunque en Liga Endesa, por su condición de extracomunitarios, se están alternando el integrar el doce final, sumando minutos Ognjen Jaramaz) y buscan su lógica cuota de protagonismo, aunque no son precisamente tipos que lo demanden. Que Chima Moneke está variando su repertorio de juego ofensivo, decantándose más por el tiro exterior, también varía su ya marchamo de estrella. A los 2,7 triples que promediaba el pasado curso entre Liga Endesa y Euroliga, en los 8 partidos disputados este curso, los ha elevado hasta 4. Casi los mismos intentos de 2 puntos (4,5 en la actualidad) cuando en la 23/24 tenía un ratio de 6,9, convirtiéndole en la actualidad, casi en un exterior más. Y, sobre todo, la contratación de un jugador llamado a ser una de las figuras en nuestra competición, Timothé Luwawu-Cabarrot, que ha de tener encaje también entre esta estructura tan poblada de talento.
Para apreciar la enorme clase anotadora de Luwawu-Cabarrot, no hemos debido esperar mucho. Sus magníficas actuaciones en La Laguna (18 puntos y 4 de 5 en triples), días después ante Partizán Belgrado (15 puntos y 50% en tiros de campo), más la reciente en el Palau Blaugrana ante el Barça (18 puntos y en momentos muy determinantes), dejan ver a las claras las enormes posibilidades de uno de los mejores anotadores exteriores de la competición. Además de, quizás, el mejor alero en suspensiones tras bote, desde la media distancia. Finura, elegancia, multitud de recursos y resolución en los momentos críticos, han servido para justificar que su clase a borbotones debe ser admirada en todos los rincones de la geografía ACB.
Es lógico y natural que entre el francés, más Howard y Moneke como línea exterior estelar, hayan de repartirse el trabajo de infundir la amenaza que haga temblar a rivales, porque es complicado aunar tres jugadores de tal calidad en nuestra liga. Markus Howard es el más asentado, quizás a quien se le demande la voz cantante. El caso es que Pablo Laso ha pensado que saliendo desde el banquillo (en 4 de sus 8 partidos ha sido así), puede mantener una frecuencia anotadora que les de consistencia. Dispone de menos balones y, sin embargo, su actitud y voluntad por ayudar sigue siendo la misma, porque su deseo de ganar barre con cualquier vanalidad. Si él lo ha entendido de una manera natural, es lógico que así deberá comprenderlo el aficionado.
PÍVOTS CÓMODOS EN LAS ALTURAS, PERO CON UNA ASIGNATURA PENDIENTE
Dicen algunos aficionados que la inclusión de Donta Hall ha sido como volver a tener un Kenny Green de nuevo. El pívot volador que tuvieron en la década de los 90 es desempolvado en los recuerdos tras ver a esta nueva adquisición alguien capaz de volar en pases bombeados, de saber taponar en las ayudas yendo muy, muy sobrado y que continuando bloqueos, poniendo el balón arriba, saben ya quién será el destinatario. Está sumando también de aportar en uno contra uno con arranques explosivos, aunque no sea un jugador habilidoso en el poste y por ello, 29 minutos de media en Liga Endesa (22 en Euroliga), confirman de su importancia. 11,1 puntos de media y, sobre todo, un 80% en tiros de campo son números sobresalientes.
Khalifa Diop igualmente se siente cómodo a la hora de jugar por encima del aro. Sin embargo, uno de los problemas que a salto de partidos deben ir trabajando es la defensa del pick&roll. Aún no han conectado con sus compañeros en detener los 2 contra 2 rivales y tienen a recular y proteger el aro, con lo que a bases avispados se les concede excesivo tiempo y facilidad para crear y generar. Y eso les está resultando un problema y puntos encajados. Frente al Barça se vieron algunas mejorías, aunque cierto es que ha sido el equipo que menos utilizó esa jugada en sus rivales. El mérito de la victoria en el Palau sin Sedekerskis (por lesión), el jugador más concienciado en este tipo de defensas, es grande. Y entre los ala-pívots, resaltar la mejora y la confianza en sus evoluciones, sobre todo el tiro exterior, en Ousmane NDiaye, que si tan solo cuenta en la actualidad con un decoroso 33,3%, estamos convencidos que subirá poco a poco su porcentaje. Ha habido ramalazos y muy positivos de entendimiento entre Hall y NDiaye jugando entre ellos, que pueden ofrecer puntos importantes en la zona, porque en días en el que el tiro exterior no funciona (como el 6 de 23 ante Asvel Villeurbanne), sí se echa de menos generar en la zona. ¿Mayor verticalidad en Chima Moneke hacia el aro, aunque sea para provocar faltas? Queda mucha temporada y sistemas por encajar.
TRENT FORREST Y SU RANGO DE TIRO
Este fin de semana en ciertos mentideros, fuimos testigos de una conversación en la que se planteaba el recorrido que puede tener un base como Trent Forrest, que no destaca por su lanzamiento exterior (3 de 15 en triples) y, sin embargo, es un auténtico maestro en otras facetas, como las entradas a canasta finalizadas, sean en bandejas o suspensiones cortas. No hay que convencer a nadie que sus 19 puntos en el Palau fueron decisivos jugando a su manera, con su sello por bandera. Lo que parece que plantea dudas es el cómo se consiguieron. ¿Por qué de esas dudas?
Es un jugador que tiene en su mano mostrarnos que, en estos tiempos que corren, siendo un privilegiado analista del bloqueo y continuación, de saber dónde amenazar sea finalizando o asistiendo, se puede sacar mucho partido en su juego. Primero, de sus entradas a canasta, del control del cuerpo en ellas (¿cuántos dos más uno arrancó en los rivales?). Y por otra parte, de esa maravillosa imprevisibilidad de poder levantarse en cualquier momento en mitad del recorrido hacia el aro y lanzar suspensiones cortas o tiros a una mano a 2-3 metros del aro, cuando la defensa bastante tiene con aguantarle la velocidad en su recorrido hacia el aro. Sí, en los tiempos de los triples, este dominio del bloqueo y continuación como para sacar posiciones cómodas -a velocidad de vértigo, eso sí-, en la media distancia, nos parece un filón que no debiera crear dudas (58,5% en tiros de 2) y sí la seguridad que la evolución del juego, con los físicos actuales y sus condiciones técnicas, pueden derivar en un revival en estas posiciones que vemos denostadas, pero no olvidadas.
Ya ven, es creer en ello. Y es que, con todo el trabajo que tienen por delante, este Baskonia es, en todo su entorno, cuestión de credibilidad hacia lograr algo grande.




















