Por aplastamiento y de forma histórica. Nunca antes el Real Madrid había conseguido contar sus partidos por victorias en todos y cada uno de sus partidos de Playoff, en este formato de semifinales y final al mejor de 5 partidos. Desde 2011 en el que F.C. Barcelona lo logró, ningún otro equipo había repetido. A la contundencia mostrada derrotando a Dreamland Gran Canaria, Barça y UCAM Murcia en la finalísima, ni tan siquiera el desencanto por perder la finalísima de la Euroliga en puertas a las semifinalesligueras, hizo mella en la plantilla dirigida por Chus Mateo que, con ese matiz, jugaron incluso dos partidos más -y de enorme trascendencia- que el resto de contendientes en estas fechas. Han sido los mejores sin discusión a la hora de jugarse este título.

Y es que, ante la facilidad anotadora de Dzanan Musa, MVP de las finales (15,7 puntos y 51,5% en tiros de campo), la exhibición de Rudy Fernández para decir adiós a su afición en el segundo envite y el carácter ganador general en todos, supieron subir de intensidad en los momentos precisos. Porque vean el mérito de UCAM Murcia que han superado al Real Madrid en el parcial en 6 ocasiones de los 12 cuartos que se han disputado en esta finalísima. Pero los blancos sabían cuando tocaba imponerse. Y no solo en ataque.
Pueden imaginarse el daño que ha vuelto a producir Walter Tavares en la zona, cuando UCAM Murcia ha tenido un 36,2% en tiros de 2 en esta final, debida a la intimidación del pívot caboverdiano como razón principal. Lo pueden entender mejor en este sencillo cuadro:

Ha sido la temporada de las 28 victorias y 6 derrotas para los blancos, que no les sirvió más que para una segunda posición en liga regular, tras un excelso Unicaja. La temporada de la vuelta de un Facundo Campazzo que, ya en la Supercopa Endesa, lanzaba brochazos en un bosquejo que pretendía mostrar que en sus manos y dirección, estaría el dominio de esta liga. La de Llull, que ha superado en minutaje y puntos lo conseguido la pasada temporada, al igual que de Mario Hezonja, que ha tenido sus mejores minutos con la camiseta blanca. Vincent
Poirier que ha subido enteros en protagonismo en su particular rotación con Edy Tavares, las maravillas del Chacho y el peldaño más en su carrera del MVP, Dzanan Musa, entre otros.
Un notable curso donde solo en una ocasión perdieron dos encuentros consecutivos (la sorprendente victoria de BAXI Manresa en el WiZink y la derrota en el Palau Blaugrana a primeros de abril) y que la humildad en el puesto de entrenador, Chus Mateo, junto con su cuerpo técnico, trabajando con sordina ente un grupo con tantos líderes y tanto talento, han llevado a este nuevo título, el número 37 para sus vitrinas, con todo merecimiento. Repetimos, tras un 8-0 sin derrota alguna en Playoff, de forma inapelable.
Para cerrar esta temporada 23/24 desde Endesa Basket Lover, tan solo nos queda decir, “¡enhorabuena, campeón!”


















