En escasas horas viviremos el enfrentamiento entre BAXI Manresa y Unicaja. El Nou Congost espera. Para un aficionado al deporte, pocas situaciones hay más solemnes que presenciar templos del deporte en silencio, vacíos, aunque los ecos resuenen de lo que fue o lo que llegará a ser, en este caso, en la tarde del martes 21, a las 20:30. En todo su éxtasis.

Este Unicaja es otra historia, lo sabemos. Lo de su curso 23/24 es para enmarcar a estas alturas cuando -quizás- están por escribir sus páginas más gloriosas. Sin embargo, tras lo visto en el Martín Carpena el pasado jueves, BAXI Manresa supo plantar cara con los mismos argumentos por los que los líderes de liga regular se han aupado hasta el éxito: intensidad, defensa, mucha velocidad acompasado por privilegiados físicos y una radiografía del partido en cada momento, de manual. Ante la supervisión de su entrenador, Pedro Martínez, atento en advertir los pequeños detalles que marcan diferencia, entrar en el último cuarto del primer partido con la delantera en el marcador (52-56), dice mucho de una plantilla entrenada para la más alta élite.
Cuarenta minutos son “molto longo” en el Carpena para casi todos. Doce jugadores dirigidos por Ibon Navarro donde nadie se queda atrás en esfuerzos para defender su fortín, de apretar los dientes y elevarse -y ser elevados por sus aficionados- hasta el paroxismo. El orden, el control y el acierto de los del Bages cayó en el último cuarto en mitad de unos tiros no tan bien seleccionados que abrieron la brecha para el definitivo 87-79. Falta de experiencia en estos lares (más que la edad en sí) en jugadores de veintipocos años, que no supieron sacudirse el inicio de un último perídod con un par de pérdidas y tiros errados. Ni las ideas eran tan claras ni la circulación de balón la misma. Todo ello dio como resultado el 1-0.
Quizás la diferencia en el Nou Congost en este caso, pase por el entusiasta ánimo de un público que ofrezca la seguridad que les faltó en esa racha. Porque vimos muchas buenas cosas:
- Las notabilísimas marcas en importantes jugadores exteriores de Unicaja para incomodarles lo más posible (Tyson Carter, 0/6 en triples y Kameron Taylor, 0/3)
- El dominio ofensivo de Devin Robinson a campo abierto, sabiendo detectar ante el rival que tenía delante, cuándo tocaba penetrar y cuándo matar en suspensiones a media distancia (15 puntos en menos de 25 minutos).
- Y el excelso posicionamiento defensivo como para interceptar pases, robar balones, acabados en fulgurantes contragolpes lanzados por Dani Pérez y, sobre todo, Dani García cuando estuvo en pista (que para eso tienen compañeros que son auténticos maestros en su finalización), representaron una gama de tonalidades de una paleta de colores de lo más pintón.
Lástima del carro de pérdidas, 7 en el último cuarto para un total de 23, quizás producto del cansancio, hipotecasen una gran actuación. Virtudes ante el mejor equipo en la actualidad de Liga Endesa (si nos aferramos a la clasificación) como para afrontar un segundo y eléctrico choque en este Playoff. En su silencio, el Nou Congost espera.


















