“RUN-RESA”

BAXI Manresa es ver delante de ti una vertiginosa secuencia de este juego maravilloso llamado baloncesto (porque ellos lo hacen maravilloso) que llega a dejar sin respiración, hasta el paroxismo. Todo es un cúmulo de acciones ordenadamente representadas, todo es el deseo de no parar de correr, que no les atrapen. Tras la victoria en el Palau ante el Barça anoche (82-83) y un récord liguero de 8 victorias y 6 derrotas, a punto de tocar con los dedos la clasificación de la Copa del Rey, les presentamos uno de los equipos más excitantes de nuestra Liga Endesa. Con todos ustedes, el baloncesto que va dejando estela en su recorrido. Les presentamos a “Run-Resa”. 

Navidades. Concepto entrañable que engloba sobre las tonalidades en rojo y blanco de gorros de Santa Claus, calor y familia. Ahora, miren la estampa del quinteto de BAXI Manresa, anoche en el Palau en su momento más comprometido, al poco de perder un balón a falta de 02:45 para el final, yendo por detrás en el marcador 82-77. Que no era ningún drama, pero parecía el fin de un precioso cuento para ellos (se fueron al final del tercer cuarto por delante, 60-65). Los cinco se reunieron en grupo, con los brazos entrelazados, buscando soluciones, en el poder que les otorga lo que en ese momento parecía una familia. Se supieron reponer y sacaron el partido adelante. En el Palau. El recinto donde en 14 enfrentamientos previos en esta temporada, sumando Liga Endesa y Euroliga, habían salido imbatidos. 

El tercer cuarto supuso la locura con 26 puntos, superando los 24 del primero, con 10 canastas, la mitad de ellas triples (solo 3 errores desde la distancia). Abiertos, buscando en cortes la entrada a canasta o los triples cuando el santo tocaba de cara, con el Barça apretando el acelerador, acertado en ataque (24 puntos en este tiempo), con más dureza en defensa que en la primera parte… Y es que no llegaban. Y en los últimos minutos, cuando el triple dejó de ser aliado (0 de 7 en el último cuarto) siempre hubo ese momento de suficiencia física, de exuberancia sería mejor decir, para mantener lo que con otras herramientas, ya no podían. El palmeo de Devin Robinson al fallo de Sagnia en el triple, elevándose casi de forma celestial por encima del resto para empujar con ambas manos suavemente el balón, conllevó el mirar arriba, allá donde no se llega. 

VELOCIDAD AFERRADA A PEQUEÑOS DETALLES

Los jugadores de BAXI Manresa intentan optimizar la rapidez en posesiones. Todo lo posible. Y si el rival llega a parar el contragolpe inicial, ya se encargarán en los siguientes segundos, en encontrar el desajuste en una defensa que, alocadamente, bastante ha tenido con correr a defender. Ordenar el balance defensivo es el siguiente paso del adversario cuando… ¡zas! Ya está la canasta. Clave para eso: condiciones físicas. Dani García será aún un base inexperto, pero es muy bueno a campo abierto y es de los que levanta la cabeza a ver qué pasa en el horizonte. Añadan a Brancou Badio corriendo a un lado y a Musa Sagnia al otro, dos de los mejores atletas de la competición. Pero es que los altos corren que se las pelan buscando su sitio. Sobre Devin Robinson, poco hay que decir que no sea la posibilidad de ser el mejor hombre alto de la liga en transiciones. Pero es que, hasta Martinas Geben se afana en buscar su sitio en lo que decíamos: la tarea en todo lo que puedan hacer entre el segundo 5 y 10 del ataque. Todos pueden culminar “alley-oops”, bandejas o ajustar un bloqueo para que entren hasta el aro. Y si eso no sale, pues toca jugar en estático. 

Y en defensa ocurre lo mismo. El físico de la mano de una gran disciplina en jugadores muy jóvenes (Sagnia, 20 años. Steinbergs, 22 años. Valtonen y Badio, 24 y Dani García, 25), a base de entrenamientos, conocen de la posición, las rotaciones y las ayudas entre todos cuando les intentan pillar con el arma de la velocidad. Y es que aquí entra la mano de uno de los mejores entrenadores en los pequeños detalles de toda la Liga Endesa.

Pedro Martínez puede tener el cartel de ser de los entrenadores que más cuida tales detalles o, aplicado al baloncesto, la táctica individual. El gesto a ejecutar de manera personal por cualquier jugador, capaz de detectar algo y cambiar con ello todo un sistema rival, es una bendición. Dispone de tipos rápidos, atléticos, pero conocen sus debilidades. Y saben que al poste, en pugna por un rival, pueden tener inferioridad física. Asumir que pueden ser superados y que “aquí y ahora” toca saltar y marcar por delante, para denegar línea de pase, ponerse en medio y jugar con los “body checks” entorpeciendo el camino a tiradores en su destino final, saber saltar en dos contra uno, agresivos y cómo situarse para denegar al menos el pase más claro… todo sincronizado, automatizado. Y a Pedro Martínez lo veremos reprender desde la banda a sus jugadores, en situaciones que el aficionado no alcanza a entender y, en cambio, él da por hecho que los suyos entendían lo que tocaba. Por encima de lo que dijera el sistema en ese momento. Toca pensar y asumir lo que la partida marca a cada instante. 

ATAQUES DIFÍCILES DE DETENER

¿Numerizamos? Vamos con ello.

Este ritmo se traduce en que son el tercer equipo que más posesiones cuenta (86,1) y quienes más intentos triples utiliza (32,4 por partido). Y es curioso, puesto que su porcentaje es solo del 33,6%, lo que les vale en que tan solo hay 5 equipos en Liga Endesa con peor porcentaje que ellos. Pero son el plantel que más tiros hace por partido (69,7), entre otras razones porque son los máximos reboteadores (38,7) engordando sus números porque son líderes en los rechaces ofensivos (13,4). Anoche, ante los azulgranas, les superaron por 10 capturas de diferencia, con 14 rebotes en ataque. 

Todo esto, se traduce en la angustia rival en intentar parar sus transiciones y, si lo logran, la amenaza de ver a cinco tipos atacando detrás de la línea de tres puntos que condiciona el ataque: cómo juegan desde el lado débil, los cortes y trucos que sacan para encarar el aro en carrera pidiendo recibir el balón. Tras los líderes Real Madrid y Unicaja, son el equipo que más asistencias reparte (18,9 por encuentro) por esa dinámica de pasar el balón. Y se detiene todo eso en ellos, átense los machos porque luego toca asegurar el rebote.

Apostilla que nos encanta: asumir a quién tienen y cómo usarles. Nos centramos en la figura de Devin Robinson, jugador por el que la fuerte apuesta económica este verano del club. Hablamos el uso que hace el equipo del poste alto, quizás el club que más insiste en su uso. El que Robinson pueda recibir en la bombilla, con su velocidad de gestos y ejecución en uno contra uno, con espacios, es un primor verlo. Pero es que si no es él, ese poste alto lo usará Marcis Steinbergs (cómo ha crecido este jugador), buscando dar el pase para cohetes que cortan por la línea de fondo y comerse el aro. Y aquí, reiteramos nuevamente lo del físico. Pasen un balón en carrera a Sagnia, Valtonen o Badio, a ver qué pasa.  

No son simplemente un puñado de jóvenes corriendo. Ante las bajas de Dani Pérez, Guillem Jou y Juampi Vaulet, veteranos como el base Brandon Taylor, el escolta Travante Williams y la reciente adquisición, Pierre Oriola, han servido para poner temple y aunar en el grupo. La piña que vimos en el Palau y cómo supieron revertir la dinámica hasta la victoria, es un guante que nos lanzan para entender lo que allí pasa. 

Pues sí, en el Nou Congost, al calor de la “chimenea” de BAXI, uniformes en rojo y azul y la comunión de una afición con un equipo, que convierte a todos en una gran familia, está claro que es Navidad. Lo lleva siendo desde septiembre para ellos en este curso. Para el resto de seguidores, ver esta sinfonía, bella aun siendo acelerada, es un lujo a la vista, un homenaje más a nuestro deporte. Ocho victorias en 14 jornadas. No se pierdan este “Run-Resa”. 

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