Dos partidos memorables han servido para dar en Murcia el pistoletazo de salida a la nueva temporada de baloncesto. La Supercopa Endesa ya tiene a sus dos finalistas, fruto de dos semifinales cargadas de intensidad, fallos y emoción, como todo cuando se vuelve a recuperar la rutina.
Real Madrid y Unicaja Málaga derrotaron a Barça y UCAM Murcia, respectivamente, para sellar su billete a la pelea por el primer título de la temporada. Los blancos fueron de menos a más, haciendo encajar sus piezas y liderados por un viejo conocido como es el Facu Campazzo. El argentino jugó como si jamás hubiese abandonado el club merengue y lideró a los suyos a un triunfo por 90 a 80 ante los culés. A los de Roger Grimau les pesó el poco tiempo para acoplar a sus recién llegados y ninguno de ellos, por muy estelares que fueran, lograron decantar la balanza a favor de los suyos.
Por otro lado, los malagueños terminaron con las aspiraciones de los locales, un UCAM Murcia que sintió el aliento de los suyos hasta el último segundo de encuentro. La marea verde de ciudad Jardín, no obstante, aupó a los cajistas para lograr ese triunfo final por 79 a 74 en un desenlace agónico.

