UN TELEVIDENTE EN EL DERBI GALLEGO

Que el Río Breogán-Monbus Obradoiro fuese uno de los encuentros más atractivos de la pasada jornada, a un servidor, como aficionado, se dejó llevar por el gustoso arrebato de sentarse delante de la tele y disfrutar durante dos horas, envidiando -y mucho- a los agraciados testigos directos desde el fortín lucense. Eran muchos los atractivos.

  • Que Río Breogán sea un equipo consolidado en Liga Endesa en su segunda temporada consecutiva en este nuevo periplo, es motivo de satisfacción. Verlos con más victorias que derrotas (8 por 7), pegándose nuevamente por puestos de Copa del Rey -competición que ya alcanzaron el pasado curso-, aun contando con su “noviembre negro” en el que cosecharon 3 derrotas consecutivas, es para asumir que pertenecer a la zona noble de la liga es una cosecha de muchos meses de trabajo bien hecho. Rememorando etapas en las que, tras su nuevo ascenso en 1984, fueron 6º y 7º en las dos campañas siguientes, incluso jugar en Europa, es un reconocimiento y un nuevo/viejo escenario que alimenta las aspiraciones breoganistas y el deseo de su afición de seguir haciendo historia, de convertir el Pazo Provincial de Deportes en un festín para sus incondicionales.
    Lugo. Liga Endesa ACB de baloncesto. Pazo Provincial dos Deportes. Jornada 15. CB Río Breogán – Monbus Obradoiro. Fotos:Carlos Castro/ACB Photo 
  • Porque el Pazo es uno de los lugares de mayor divertimento en la ciudad, al margen de uno de los escenarios fetiches en Liga Endesa, con gradas repletas bailando y agitando móviles, fieles a su “bella ciao” y a su “go West” al ritmo de las canastas, antes de Dzanan Musa, ahora de tantos otros. Y aprietan hasta lograr una presión ambiental hostil -con toda la deportividad que se requiere- como pocos lugares. 
  • Del estrellato claro de Musa al “tantos otros”, logrando un bloque compacto. De las nueve incorporaciones (de doce en plantilla), seis eran inéditos en la ACB. Y al margen de Ethan Happ con un cartel de cierto estrellato universitario USA, los más, con apellidos balcánicos que costaba poner en el mapa con su historial baloncestista. Sin embargo, Veljko Mrsic ha vuelto a sacar figura entallada del grupo, a conjuntar unos jugadores con nóminas de las más baratas de nuestra liga y a situarles en acolchada zona media, verdadera bendición en una competición tan igualada.   
  • Que enfrente estaba Monbus Obradoiro. Cinco victorias en las últimas seis jornadas. Si revisamos quién supera eso en este periplo en nuestra competición, inmaculado tan solo salía Cazoo Baskonia con su 6 de 6 (que ya son 7 de 7 por obra y gracia de Markus Howard) e igualados con el Barça, Joventut, Real Madrid y Unicaja durante este periplo, dentro del saco de los equipos más enrachados, en unos tiempos en los que las obligaciones coperas y la ansiedad por evitar puestos de abajo hacen de cada pabellón un “Mordor” particular. 
  • Da igual que Dragan Bender lleve inactivo desde el 11 de diciembre (y lo estará lo que resta de temporada), porque poco lo han notado en resultados y en rendimiento, aun siendo la estrella del equipo y su máximo anotador, hasta el momento de su baja. El trabajo y la suma de todos, vuelve a dar réditos. Tras mucho esfuerzo, muchas bajas (sobre todo en la dirección del equipo, las intermitencias de Leo Westermann y la definitiva de Marcus Paige y cinco derrotas del tirón previa a esta racha, que asustaron bastante en la ciudad, la conjunción y lo que quiere Moncho Fernández parece haber calado en la totalidad del plantel, asumiendo ya -sobre todo los nuevos- qué papel corresponde a cada uno.

    Lugo. Liga Endesa ACB de baloncesto. Pazo Provincial dos Deportes. Jornada 15. CB Río Breogán – Monbus Obradoiro. Fotos:Carlos Castro/ACB Photo
  • Y Kassius Robertson, por supuesto. No sabemos si sufrió mucho o poco en Reggio Emilia (sus pobres estadísticas de 8,7 puntos en Lega nos pueden dar una idea), pero lo que está claro es la alegría y el compromiso en su nueva etapa obradoirista. Activo en el juego, participativo con sus compañeros, tuvo el protagonismo en un tiempo muerto casi en exclusiva el pasado sábado, en el que su entrenador lo más que pudo hacer fue asentir en todo y dejar decir. La frescura anotadora que transmite, su satisfacción tras cada movimiento, son un aval para disfrutar cada fin de semana. Son 27 minutos de promedio y 18,7 puntos, igualados este pasado sábado (18 puntos), a pesar que sus porcentajes no fueron los mejores (1 de 6 en triples), pero dio la cara, vertical hacia el aro como siempre e intentando decidir en los minutos más calientes. Es normal que se congratulen de su nueva presencia en el Fontes do Sar.
  • ¿Y en Río Breogán? Pues que ahí tienen a Víctor Arteaga uniéndose a las estrellas del photocall lucense en la gala, que sus dos mejores actuaciones han llegado en las 3 últimas jornadas, con 15 y 16 puntos (y un total de 13 de 16 en tiros de campo en ambas), sea ante el inalcanzable cuadro baskonista o en este sábado de rivalidad regional. Sigue recibiendo reprimendas de Mrsic desde la banda -¿y quién no en su equipo?- en acciones defensivas, pero su consistencia en ataque, su mano en la media distancia y en saber ganar posiciones para recibir balones doblados, son de élite entre los pívots del momento. Si Scott Bamforth, inmaculado en el inicio de competición, no llega al 30% en triples desde mediados de noviembre (29,5% desde la jornada 8), alegrías como que Stefan Momirov, hombre que comenzó con 0 de 10 en triples en las primeras 4 jornadas, desde diciembre se ha marcado un 5 de 9 en Sevilla y un 4 de 10 en Zaragoza desde la distancia, forman el embrujo para intentar olvidar dentro de lo posible, la magia que ofreció Musa en esta tierra, a golpe de resultados similares.

    Lugo. Liga Endesa ACB de baloncesto. Pazo Provincial dos Deportes. Jornada 15. CB Río Breogán – Monbus Obradoiro. Fotos: Carlos Castro/ACB Photo

Que Fernando Zurbrigen lograra el mejor partido de la temporada (17 puntos), que la zona se tiñera de los pivotes de Ethan Happ (máximo reboteador de la competición, con 7,1 de promedio) y de las posiciones ganadas por el joven talento Marek Blazevic, que encontrásemos muchos argumentos en pista para disfrutar porque son dos equipos que, a día de hoy, sostienen tantos argumentos como la atracción de sus resultados. Por todo ello, había un convencimiento claro de diversión previo, como aficionado imparcial, delante de la pantalla. Por todo ello, hay que felicitarse del verdor actual de Galicia, de rivalidades de altura, en nombre de los mejores tiempos de estos dos contendientes, sosteniendo el estandarte de la memoria también de oaristas y orensanos en esta competición.

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