¿QUÉ HAY DETRÁS DE LO QUE VIENE DETRÁS (EL ÉXITO DE LA U18)?

Como una margarita deshojándose, las expectativas del próximo Eurobasket van perdiendo lustre según van siendo baja de las convocatorias algunas de las estrellas (muchos de ellos aún siendo dudas) debido a las lesiones. En España es desesperante la mala fortuna, viendo nuevas dolencias físicas en cada vez más hombres un día sí y al otro también. El problema muscular de Alberto Abalde en una pierna, se une al fuerte esguince de Mario Saint-Supéry hace poco más de dos días, sumándose así a la larga lista entre “esperemos evolución” en Alberto Díaz y Santi Aldama, añadiendo al parte de bajas las ya conocidas que están dejando algunas posiciones totalmente desguarnecidas. Habrá que seguir echando mano de jóvenes cuyo momento estaba por llegar, en mitad de su proceso de maduración, con cierta premura y pensando en el hoy, “con lo puesto” que hay que seguir. 

Entrada de nuestro héroe, Gullermo del Pino
Entrada de nuestro héroe, Gullermo del Pino

Jóvenes que ya nos son familiares por sus éxitos en categorías inferiores y que, en etapa de transición entre los grandes logros de sus antecesores (Copa del Mundo 2019 y Eurobasket 2022) y lo que está por venir, nos ilusionan durante este proceso. Manteemos la expectación sobre una generación vertebrada por el grupo que obtuvo el oro en el Mundial sub19 hace dos veranos y la plata en el Mundial malagueño sub17 de un año antes. Los Aday Mara, Izan Almansa, Eli John Ndiaye, De Larrea, Saint-Supéry, Hugo González… ya tienen protagonismo en nuestro baloncesto. Y hasta portadas que, el algunos casos, sean los de Hugo y Eli John este verano, imprimieron su tinta a golpe de imprenta el ruido de tambores NBA en sus aventuras en Summer leagues. Son los que -hasta hace poco- venían detrás, los que ya han de dar la cara en primera línea. Y ahora hay que pensar en los que vienen detrás de los que venían detrás. ¿Quiénes son?

Hace un par de semanas, las redes se llenaron de clips cargados de visualizaciones con el triple de Guillermo Del Pino sobre la bocina final, culminando una remontada de 8 puntos en 41 segundos ante Francia y obteniendo España de esta manera, un título del Eurobasket U18 tan milagroso como épico. El éxito de los españoles representaba, en su forma más contestataria, la verdadera esencia del grupo que nos representó en Belgrado: espíritu ganador hasta cotas inimaginables. 

No ya un afilado gen competitivo, sino saber cómo ganar. El seleccionador, Marco Justo, sabía eso. Independientemente del futuro que es espera en sus carreras a este grupo de chavales, su capacidad para creer y convencer que puedan ganar, ha sido superlativo. No ya por el torneo que hicieron donde, hasta semifinales fueron dando fuertes correctivos a sus rivales (Letonia, Eslovenia, Bélgica, Macedonia del Norte y Turquía), sino que supieron revertir 10 puntos de desventaja como tónica de la primera mitad, para vencer por una veintena a Italia y plantarse en la final. Y verse superados por los franceses en la lucha por el oro, donde su físico y polivalencia emergían hasta, repetimos, remontar ocho puntos y todo controlado a falta de 41 segundos, fue su máxima expresión. Todo lo bueno mostrado durante los 10 días previos, se concentró en ese escaso segmento de tiempo. 

Andy Huelves o cómo ser una daga entrando a canasta
Andy Huelves o cómo ser una daga entrando a canasta

Marco Justo sabía que tenía un grupo que en uno contra uno, son sensacionales. Y no se complicó la vida haciéndoles ejercitar otro tipo de facetas, sino potenció lo que los chicos dominaban. Sean exteriores entrando a canasta como cuchillos, sean en acciones interiores, donde tanto en poste alto como en poste bajo, hemos tenido un referente claro en el MVP del torneo, Ian Platteeuw, maestro cual veterano a sus 17 años. Más importante incluso era su distribución del balón en defensas en estático arduas de atacar. Y todo redundaba en hacer la vida más fácil a los demás. Hablando de defensa, ha sido un grupo muy ordenado, muy agresivo, donde los dos contra unos formaban parte del sistema táctico, a sabiendas de sus riesgos. La agresividad suplía cualquier carencia.

Quedarán para la historia los dos triples de Guillermo del Pino en los instantes decisivos de la final. Este base -que solía jugar de escolta- que emigrará este otoño a la universidad de Maryland, no solamente tuvo carácter, sino madera de líder. Es asombroso cómo domina el lanzamiento exterior para la edad que tiene, aun creándose sus propios tiros: cortos por elevación, suspensiones tras bote o reverso… qué facilidad. Y cuándo hacerlos. Con su carácter y habilidades, si su progresión va de la mano de su ambición en la pista, este base cordobés, a caballo entre su tierra y Unicaja en su formación, proyecta su futuro con optimismo en la universidad de Maryland y llegar a ser una figura más que importante para el baloncesto español, donde a buen seguro se desenvolverá en la élite. 

Quien oficiaba de base oficial junto a él ha sido el azulgrana Raúl Villar, a quien se le notaba que ha convivido y jugado con el primer equipo del F.C. Barcelona gran parte de esta campaña, porque era quien tenía más tablas y sensación de veteranía en el grupo. Todo el temple necesario en los momentos adecuados, con un cuerpo ya hecho, su habilidad para leer líneas de pase y robar balones es fascinante. Otro junto a Guillermo Del Pino, Alex Blanco o Andy Huelves que, en uno contra uno abiertos, son auténticas dagas. 

Ian Platteeuw, el MVP del torneo
Ian Platteeuw, el MVP del torneo

A través de la fuerte y agresiva defensa, España ha despachado en forzar los más contragolpes posibles muchos de sus ataques. El esfuerzo atrás estaba justificado viendo los resultados y en esas, un jugador  que, en estas categorías por condiciones físicas es imparable, ha sido el alero madridista Gildas Giménez. El canterano del Real Madrid, también importante en el tiro exterior (algo irregular que, a buen seguro irá mejorando con el paso de los años) volaba por encima del resto. Tener la oportunidad de jugar por encima del nivel del aro es un privilegio que, en estas categorías, aún no es muy frecuente. 

Expectantes estaremos por chicos cuya fe y convencimiento por lo que hacen, veremos hasta dónde les llevan sus carreras. Ha sido encomiable la lucha, carácter e importancia en el grupo de chicos como el base de Valencia Basket Alex Blanco, el alero de la Penya Eric Del Castillo (haciéndose más importante según iba avanzando la competición) y el ala-pívot del Real Madrid Ignacio Campoy. Miren, cuando se tiene esta pasión en el juego, da igual dónde puedan llegar, porque se tiene la seguridad que conseguirán las cotas más altas a las que están destinados. Las que sean. Y eso es muy de agradecer. 

Y acabamos, sin dejar de lado el aprendizaje que les falta por recorrer a enormes potenciales como los pívots Chiek Diallo como a Alfonso Rodríguez. Dos de los jugadores más determinantes han sido el alero del Joventut Diego Niebla y, obviamente, el MVP de la competición, el pívot Ian Platteeuw. Niebla es el jugador de esta selección con más talento ofensivo. Sus gestos técnicos son increíbles, absolutamente perfectos. Muy bien enseñado, asumiendo el valor que se debe dar también a las canastas desde media distancia cuando niegan el triple, usando el bote y levantándose con una seguridad pasmosa, verle marcar los pasos entrando a canasta, el uso de ambas manos cerca del aro… una delicia absoluta de jugador. Habrá que evaluar en un futuro si su carácter le insufla el suficiente hambre por ambicionar lo más alto, porque puede hacerlo. 

Diego Niebla, la pureza técnica típica de Badalona
Diego Niebla, la pureza técnica típica de Badalona

Y el otro, el pívot Ian Platteeuw. Ha estado magistral en Belgrado, de ahí su MVP. Su campeonato ha sido de chapeau y ha sido el más desequilibrante. Cual virus, metía en las cabezas rivales un temor, casi pánico, de lo que podía hacer en poste bajo en uno contra uno, casi siempre sacando algo positivo y con una capacidad de pase de lo mejor que hemos visto en este sub18. Inteligente, tranquilo pero muy comprometido, el chico ha tenido una actitud de diez y, asumiendo que era imparable por momentos, ha perseverado en ello como para ser uno de los bastiones para hacer a España campeón. Una joya… donde le veremos en el baloncesto de élite y se evaluará su físico. Técnicamente es de diez, físicamente esta por ver, porque le falta aún un buen recorrido de adecuación de su cuerpo a la élite, sobre todo sus piernas, cuya potencia no va acorde con su excelsa calidad técnica. Nos ha recordado un poco al joven Ferrán Martínez, con gran toque en tiros cortos, excelso pivotando y encontrando sitios con sus fintas… pero con ciertas mermas cuando llegue al baloncesto profesional por su potencia de piernas. De momento va para la universidad de Davidson, donde auguramos que se acoplará bien, puesto que es una universidad muy particular, donde las habilidades del verdinegro se adecúan perfectamente al tipo de juego de tal college. Seguiremos su evolución porque, mentes así de privilegiadas en este deporte, no hay muchas.

Pues ya lo ven. Una generación que si quedó campeona es porque está pisando fuerte. Que cuentan con un carácter arrollador y han llegado a ese escalafón que tanto costó a los españoles que, durante muchos años aspirábamos a competir, que después de eso debimos aprender a ganar y que este grupo, saben ganar porque lo llevan en la sangre. 

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