Hay que remontarse a los años en los que aún no se llamaba Liga Endesa (anterior a 2011), de aquellos Baskonia y Unicaja campeones, para encontrar una temporada tan igualada como esta. El Real Madrid se proclamó campeón perdiendo un solo partido en todo el Playoff. Pero es verdad que en el momento de afrontar las eliminatorias por el título, el abanico era amplio.
UNA FINAL CON DOMINIO BLANCO
El Real Madrid derrumbó las aspiraciones valencianas por el consabido 3 a 0. Independiente de la polémica arbitral en el segundo partido, apuntamos en Endesa Basket Lover con algunas claves previas que resultaron ser determinantes para el devenir de esta eliminatoria. Facu Campazzo, MVP de la final (13 puntos de promedio y 7 asistencias), supo en su papel de veterano, dar la consistencia blanca en la dirección y optimizar todas las piezas (sus compañeros en este caso) para dar un notable nivel.
Y eso fue muy importante, porque una de las grandes dudas que teníamos era el rendimiento de la joven pareja taronja, rivales directos en su posición, que manejaban el mayor peso de la dirección y decisiones ofensivas, Brandou Badio (24 minutos de media en la final) y Jean Montero (26). Pedro Martínez apostó por ellos desde el principio del curso. Con ellos, logró el ritmo que pretendía (casi 97 puntos de media durante toda la temporada) y se permitieron tener sus dorados momentos de gloria. Montero fue determinante (queda como constancia los 36 puntos para dejar en la cuneta a Dreamland Gran Canaria, como Badio posteriormente ante La Laguna Tenerife en semifinales (28 puntos en el tercer envite que certificó la serie). Parecían hechos para Playoff y grandes cotas. Sin embargo, ante el Real Madrid, la realidad les ha emplazado a que sus grandes días en estas lídes están por llegar, porque no supieron estar ni en su dinámica ni en sus números previos. Badio, 9 puntos con 11 de 30 en tiros de campo (36,6%) y Montero, 12,6 puntos y un 11 de 38, con un 28,9% en tiros de campo. En el tercer y definitivo partido, fue un 3 de 16 combinado. Demasiado escaso para un tándem tan decisivo.
Y por otra parte, la jugada de hacer daño a los interiores blancos, con el consabido juego exterior de los hombres altos de Valencia Basket, tampoco les resultó. Entre Reuvers, Costello, Pradilla y Sestina, llegaron a intentar en esta final 50 triples para sacar a sus pares de posición y su porcentaje se quedó en un 24%. Escaso como para contrastarlo el poderío de Edy Tavares, más usado en el poste bajo por exigencias del guion, hizo el daño acostumbrado. Y si sus números no son muy destacados (10 puntos y 58,3% en tiros de campo) es porque, de manera inesperada -al menos, como para liderar el ataque interior cuando estaba en pista-, Bruno Fernando ha tenido una final de Liga Endesa estelar. El pívot angoleño, a quien costó coger al ritmo tras ser adquirido por el club blanco a finales de enero, con 9,6 puntos más 5 rebotes, en un increíble 12 de 15 en tiros de campo (80% de promedio), disputando tan solo 16 minutos de media. Reivindicación de un jugador muy serio en su primera experiencia europea.
Estos fueron algunos de los principales argumentos del Real Madrid para erigirse como campeón, octava liga desde que en 2011 se denominase Liga Endesa (su trigésimo octavo en total).
ALEGRÍAS E IMPACTOS DE ESTA LIGA ENDESA 24/25
- Pues empezamos hablando de aficiones. Que los dos clubs ascendidos este curso, Hiopos Lleida y Leyma Coruña, hayan arrastrado la masa social exhibida, muestra que son dos ciudades de baloncesto. De los catalanes ya lo intuíamos, tras su anterior periplo ACB a principios de siglo. De los coruñeses, capaces de llenar su enorme Coliseo jornada tras jornada, ha sido uno de los grandes atractivos. Sobre todo, porque junto al Cáceres C.B. en la temporada 92/93, derrotando al Joventut, han sido los únicos recién ascendidos capaces de vencer al campeón de liga en su debut en la categoría, ellos al Real Madrid. Los ilerdenses seguirán disfrutando de su lugar privilegiado y la “fiebre” continúa, pues nos llega que la locura por renovar y adquirir abonos estos días, está siendo grande.
- Dae Dae Grant. Bueno, él y Dominik Mavra. Y tendríamos que añadir a Jordan Sakho y Tony Nakic y Edin Atic… Río Breogán al completo. Lugo ha vibrado como lo hizo en los tiempos de Dzanan Musa e Ethan Happ. Pero exponemos la figura del base estadounidense porque fue, con la llegada de Luis Casimiro al banquillo y él a los mandos, con su frescura de streetballer y su compromiso con el equipo, el que dio luz al Pazo y disfrutar una barbaridad. Que en Endesa Basket Lover hemos sido testigos de ello.
- Lo hemos dicho en la previa y lo volvemos a repetir. El frenesí que nos ha brindado Valencia Basket bajo las órdenes de Pedro Martínez, con su electrizante juego, los triples que llegaban de manera supersónica, al ritmo que el equipo jugaba, ha sido algo extraordinario. Elevar a Jean Montero a la categoría de “runner up” en la carrera por el MVP, es sinónomo de justificar pagar una entrada, aunque no sea de los tuyos.
- Y el otro gran equipo que, con su enorme baloncesto de élite, ha conseguido que nadie se mojase en dar un campeón claro para este año: Unicaja. Este parecía ser un año perfecto para Ibon Navarro y sus muchachos. Todos sus componentes sabían lo que tenían delante y todos han sabido disfrutar, día a día, de la experiencia de hacer cosas -y muy grandes- juntos. Los últimos días dicen que componentes muy importantes de su grupo, han dicho adiós al club. Y vendrán otros con renovadas ilusiones, pero lo que ha dado este bloque de Unicaja en las últimas 3 temporadas, desde que se proclamaron campeones de Copa del Rey en Badalona (volviendo a repetir este febrero de nuevo), es para guardarlo en un cofre y tenerlo para siempre, abrirlo cuando toque y disfrutar de sus recuerdos.
- Otra plaza que debe ser recordada es La Laguna Tenerife. El Santiago Martín ha dicho mucho este año. Nos ha mostrado un MVP de… ¿es importante la edad? Para nada. Marcelinho Huertas ha hecho, de la mano de Txus Vidorreta, girar a su alrededor un proyecto extraordinario que ha quedado finalmente en tercera posición. Otro bloque fraguado en años y que toca seguir disfrutando hasta lo que den, porque son toda una delicia. Escribimos y nos arrodillamos ante ellos desde este modesto portal, porque sus andanzas han sido dignas de todo elogio. Enhorabuena.
- ¿Joyas individuales? Pues seguir los pasos de un base con trazas de hacerse muy grande. Lo de Juani Marcos en Girona ha sido de antología. Como, a pesar de algunos problemas de adaptación -debido a su juventud, probablemente-, el talento y la clase del pívot Sekou Doumbouya en MoraBanc Andorra son para quitarse el sombrero. Qué facilidad tiene este jugador para desenvolverse. Físico y trabajo de hoy en un juego de pies digno de los 80. Más. Lección por lección en el “Manual de cómo continuar un bloqueo” que nos deparó Jilson Bango en Casademont Zaragoza mientras permaneció a orillas del Ebro. Ha sido otra epifanía tener esa facilidad delante de nosotros. La sorpresa de Derrick Alston Jr., con su polivalencia, del que albergábamos dudas de su adaptación a nuestra Liga Endesa. De sobresaliente.
- Cambiamos el tono, digamos que esto fue impactante. Entre las cruentas lesiones que hemos sufrido en la 24/25, una que especialmente nos dolió fue la de Chimezie Metu. El jugador del Barça ha demostrado una categoría excepcional. El dominio del juego de perímetro como el de poste bajo, su baile de claquet en la zona, pocas réplicas como él existen en Europa. Con su tendón de Aquiles se resquebrajaron muchas aspiraciones en su equipo y mucho disfrute en el aficionado al baloncesto.
- Y toca ir acabando. Sin irnos del Barça, el reclamo de Kevin Punter es demasiado notorio como para no destacarlo. Entre la máxima élite de nuestra liga, la figura “Punter-a” de este jugador (disculpen el chiste. Les aseguramos que tuvimos días mejores), lo que es capaz de hacer sobre una pista, da sentido como aficionado a todo esto.
- Enhorabuena al campeón, el Real Madrid. Levantar el trofeo simboliza una acelerada corriente de 325 partidos, más los 3 de Supercopa Endesa y 7 de Copa del Rey, como para enmarcar una temporada 24/25 que la hemos disfrutado. Toca descansar, oír el oleaje al fondo, reponer piezas gastadas y poner el vehículo a tono, para que vuelva a rugir en septiembre. ¡Que lo disfruten!




















