DREAMLAND GRAN CANARIA, GLORIA CONCENTRADA EN DOS SEGUNDOS

Jaka Lakovic aprovechó el bloqueo que le brindaba un joven Emir Sulejmanovic para anotar sobre la bocina el triple ganador y que el Barça B en LEB Oro derrotase al Prat. Era un 25 de octubre de 2015, el día en el que el bueno de Lakovic, a sus 37 años de edad, entre jovenzuelos azulgranas, ponía la rúbrica a una carrera en la que, en un buen puñado de ocasiones, había tenido que decidir sobre la bocina. Todo ello enmoquetado en un palmarés de quitar el hipo. Casi 10 años después, aquel base esloveno, hoy entrenador del Dreamland Gran Canaria, sigue sabiendo ser maestro y sacar partido de situaciones sobre la bocina para llevarse en su zurrón particular victorias, que en muchas ocasiones y con escasos segundos por ejecutar, parecen imposibles. 

UNA SEMANA DE LOCURA

Endesa Basket Lover fue testigo de la canasta de Andrew Albicy para anotarse la victoria ante Unicaja en la pasada matinal de domingo (91-89), en un partido de lo más trepidante en los últimos segundos donde un jugador, el estadounidense de Unicaja, Tyson Carter, fue capaz de anotar 9 puntos en los últimos 62 segundos de juego. Dos tan solo restaban cuando Albicy, recepcionando el balón al saque de banda de Brussino, en vez de devolvérsela para un triple franco del argentino (suele darse que el jugador que saca de banda, es el menos defendido en estas ocasiones), decide pivotar para irse de la marca de Alberto Díaz en camino expedito hacia canasta. Claro, John Shurna estaba a 8 metros del aro como opción a un triple, y tanto Homesley como Tobey, tras disponer de diferentes bloqueos, habían atraído a los defensores a más de 7 metros de la canasta. Nadie en Unicaja protegía el aro y Albicy, veterano y calmado en tales lides, vio la oportunidad y anotó la canasta ganadora sobre la bocina. Dos segundos, jugada ensayada, premio. 

Pero es que cuando llegamos esa mañana al Gran Canaria Arena, saludando a diferentes componentes del club, nos confesaban el alivio de tener la opción de forzar el tercer partido en Turquía de las semifinales de Eurocup, pero que habían transcurrido poco más de 40 horas del estallido de júbilo de los aficionados por derrotar al Bahcesehir en el segundo enfrentamiento por una canasta… otra vez con jugada ensayada, otra vez sobre la bocina. Alucinante. 

Tras varios bloqueos y salida de jugadores desde bajo el aro hacia la línea de tres usando todo su espectro, fue una finta hacia la esquina y posterior cambio de dirección yendo a canasta (lo que comúnmente denominamos “puerta atrás”), suficiente para que Caleb Homesley recibiera desde el saque de banda y anotase con falta incluida, forzando un 2+1 y tiro libre convertido. Victoria 69-68 y repetimos, el tercer partido de semifinales a disputarse en el Sinan Erdem Sports Hall. Curiosamente, el quinteto en pista el viernes noche era el mismo que el de la resolución menos de dos días después. Curiosamente, sacaba de banda Nico Brussino y, también curiosamente, restaban dos segundos. Dos campanadas así en la misma semana. Repetimos: alucinante. 

¿Les suena ya como a algo normal, casi rutinario, el queen la penúltima edición de Copa del Rey, la del 2024 disputada en Málaga, a los grancanarios les sobrase 1,2 segundos para anotar un triple final, en esta ocasión de Nico Brussino, dando el campanazo para forzar la prórroga (aunque en ella cayeran derrotados)? Sumamos, sumamos. En tal situación de agonía, bajo la pizarra de Jaka Lakovic, se abre un paraguas con multitud de posibilidades y parece que siempre exitosas. 

INTENTANDO SACAR CONCLUSIONES

Obviamente, lo que trasluce de la clarividencia de estas jugadas, es que hay mucho trabajo detrás. Que están más que ensayadas, que la luz de su éxito tiene mucho de horas de entrenamiento sin focos y sí de sudores y disciplina. Y una plantilla con piezas de gran valía y marcada inteligencia, como para saber interpretar en tan poco tiempo lo que acontece en el campo. 

La confección de la misma es equilibrada, con un buen puñado de armas en todas sus posiciones. Con las incorporaciones de Mike Tobey y George Conditt IV, se cuenta con 2 pívots natos con diferente factura en sus virtudes: de la situación de poste bajo y poste alto  que domina Tobey (no hay más que ver la victoria en la pasada Copa del Rey ante Valencia Basket, cómo el juego se cargaba sobre su figura para ver nacer las ventajas del colectivo), a una fuerza de la naturaleza con gran habilidad en la continuación hacia canasta, en la estampa de Conditt. Cómo John Shurna sigue siendo una versión de sí mismo, habilidad y amenaza permanente en tiro exterior, pero mejorada (su capacidad de crearse tiros con éxito es cada vez mayor) y cómo los Brussino, Salvó y Albicy siguen siendo los veteranos sostenedores de tantas cosas dentro del colectivo. Y todo ello, con el ímpetu, el carácter ganador y la facilidad anotadora añadida de una de las mayores revelaciones esta temporada en ACB: el alero Caleb Homesley. 

El juego del equipo es diverso, lleno de polivalencia, espacios y con capacidad de crear peligro en puntos muy diversos del campo: poste alto y bajo, pick&roll central, amenaza de triples tras bloqueos, buen uso de las esquinas y lo que nos gusta en un equipo, que suele ser un termómetro de muchas virtudes, sobre todo pasadoras, el uso de la línea de fondo. La clave de jugar con ella es atreverse a pasar a quienes la usan y que tales pases sean certeros. Un catón con multitud de opciones que ellos saben elegir. 

Quizás el que tengan una buena cantidad de incorporaciones en esta temporada (Conditt IV, Tobey, Homesley, Thomasson, Alocén… y como consecuencia de su grave lesión, la acertadísima incorporación de Ziga Samar), hace que la defensa aún no sea equiparable a la de equipos que todos tenemos en mente en la parte alta de clasificación, aunque sea por una cuestión de años conviviendo con el mismo bloque y conocimiento entre ellos. Es una cuestión de conjunción global que se va adquiriendo. Aunque sí es cierto que han tenido momentos defensivos muy brillantes, como -y volvemos a reiterar- su actuación en la Copa del Rey. 

Y vamos a la excusa de este artículo: los últimos segundos. Es curioso que es un conjunto con pocos marcadores igualados (tan solo 10 encuentros de los 97 en Liga Endesa que han disputado bajo la dirección de Jaka Lakovic, se han solventado por 3 o menos puntos), cuando los tienen, saben sacar un gran partido de ello, sobre todo si el cara o cruz debe pasar por la pizarra en situaciones de escasos segundos, como hemos visto por partida doble esta pasada semana. Charlamos con Juanjo Brizuela, entrenador y analista en algunos medios vascos, hermano del ex jugador de Baskonia, Txus Brizuela y tío del actual escolta internacional del Barça, Darío Brizuela, que ya nos había expuesto el valor que daba al Dreamland Gran Canaria y su cierta admiración a la clarividencia de su juego. Y dejó puntos muy interesantes: 

“A los buenos equipos se les identifica en cómo reaccionan en los momentos más complicados. Que el plantel tenga claro qué es lo que tiene que hacer, encontrar dónde están las ventajas… eso es la muestra de un conjunto que está muy bien entrenado, porque eso no es casualidad. No importa el quién ejecuta, sino que importa el equipo. Cada día le toca a uno diferente, sea Brussino, Albicy, Shurna o Homesley. Y eso define mucho al (Dreamland) Gran Canaria. Con mucho trabajo de pista durante semana y luego se muestra”. 

Y el punto clave es la conexión de una plantilla con su entrenador.

“A veces tenemos las pizarras como un galimatías de movimientos, donde al cuarto o quinto movimiento, está la ventaja. Parece complejo, pero si te das cuenta las soluciones que aportan algunos entrenadores, son movimientos que surgen tras un primero paso que es un señuelo, un segundo que busca un desajuste, pero luego hay un tercero o cuarto, que fue lo del otro día de Homesley, que tras aprovechar un doble bloqueo, te montan algo tan sencillo como una puerta atrás. Ese movimiento, tal cual, es muy sencillo. Lo de Albicy fue tremendo: te hago la finta de pase, giro y me dirijo hacia la canasta. Es que no estamos hablando de algo complejo, sino de un gesto básico primordial. Y eso parece de una riqueza táctica bárbara, porque a veces nos liamos con dobles bloqueos, con rolls… Es como entender de maravilla lo que sucede en el campo. Y de una situación técnica básica, sacas la ventaja.

 Y esto es lo bonito del baloncesto. Y sobre todo la complejidad táctica, que sepan reducirlo a una cosa tan sencilla, creo que se accede a ello con un conocimiento grande tras haber jugado a esto. Lakovic fue base, los equipos que están entrenados por antiguos bases, se nota mucho y luego el básico del baloncesto. GranCa no sé cuál será el Playbook que tiene, me huele que debe ser amplio, pero lo bonito es que, en cada una de las jugadas, vemos que tiene una cantidad importante de variantes tácticas, donde toman ventajas, siendo sencillas”.

 Y la admiración, más que fundada, hacia Jaka Lakovic. 

“Para los jugadores es importante que la ejecución que tiene que ver con la técnica y la deben dominar y es más importante aún porque gana mucho en la credibilidad del entrenador, que viene a decir “hagámoslo fácil”.  “El baloncesto es un deporte fácil, difícil de hacerlo bien” creo que dijo Moncho Monsalve. Pues fíjate, sería la máximo expresión de lo que hemos visto estos días con el GranCa. Hay que entender la figura de un entrenador que hace propuestas sencillas y traslada a los jugadores que las cosas van encaminadas a ello como “y ahora, haciendo el gesto de pasar a un compañero, lo que vas a hacer es girarte. Ya está. Con eso nos basta”. 

El caso es que el equipo, en el rush final de liga regular y en las fechas más decisivas, gana enteros. Esta noche debe pasar su -por el momento- gran reválida, intentar vencer en una pista dificilísima ante un equipo -Bahcesehir- con grandes sueldos en algunos de sus componentes, optando así a la final de la Eurocup. Desde aquí, nuestros mayores deseos de éxito y nuestra satisfacción por lo que nos está mostrando esta temporada. 

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