Ver jugar a Juani Marcos es una delicia. Ensalzar la inteligencia y el deseo de jugar de forma correcta como hilo conductor para disfrutar con este juego es un aroma en el que nos atrapa. Y cuando uno lo ejecuta así, es normal que haga disfrutar a los demás. Este joven base argentino de 24 años se ha convertido en élite en nuestra Liga Endesa, no les quepa ninguna duda. Como base-base, sin necesidad de grandes números (8,2 puntos y 46,1% en tiros de campo) aderezados por un promedio de 4 asistencias por envite, no es que sean cifras descollantes. Sin embargo, Juani Marcos puede llegar a dominar los partidos por momentos, como así lo reflejó el comentarista televisivo y entrenador Mariano de Pablos. Tanto en ataque como en defensa, oigan.

Toda esta metamorfosis ha tenido diversas directrices. La llegada de Moncho Fernández al banquillo gironí (en el que debutó el 21 de diciembre), les dotó de mayor actividad, eficiencia defensiva y orden en ataque. Daba igual que las teóricas estrellas tuvieran jornadas aciagas (Ike Iroegbu, que promediaba un 29,2% en triples, lleva en estas últimas 5 jornadas un escalofriante 2 de 23), porque ante el ejercicio de tal trabajo bien hecho entre todos, la sonrisa, también entre todos, se comparte. Sobre la globalidad del equipo hablaremos a no mucho tardar en un artículo aparte. Palabra. De lo que sí trataremos aquí es de la figura de D. Juan Ignacio Marcos.
Y no, no existen -repetimos- estadísticas descollantes ni, de forma individual cambios de rumbo sorprendentes en la deriva del equipo, puesto que la contratación de Moncho Fernández o refuerzos como Martinas Geben, han creado un dibujo diferente al existente cuando arrancó la liga. Es que sobre toda esta colección de piezas, Juani Marcos en pista, manda. Y miren que dispone de poco más de 19 minutos, pues la competencia en el puesto es grande (el estadounidense Aljami Durhan y el propio Iroegbu, aunque este lo combina con la figura de escolta), pero eso no es motivo para que el argentino de 1,90 de estatura y tan solo 24 años, haga brillar al resto como lo hace.
El pívot Juan Fernández promedió 7,1 puntos y 50% en tiros de campo a la finalización de 2024. Con el inicio del año nuevo, los dígitos subieron a 12,1 puntos y un 66,7% en tiros de campo (y eso incluyendo que, el muy aventurado, se ha marcado un 1 de 13 en triples, que ha bajado notoriamente esta estadística). Y esto, ¿por qué? Pues que ambos recuperados de lesiones y problemas físicos al inicio de la temporada, saben entender lo que uno puede dar y lo que el otro puede aprovechar. La gama de pases que Marcos ha brindado a las continuaciones de bloqueo en un tipo rápido como Fernández, ha sido de tal variedad y valía, que ha conseguido en él su mayor consistencia como jugador de Liga Endesa. Esta conexión argentina ha dado muy importantes réditos en ataque a Bàsquet Girona. Añadan que la adquisición del lituano Martinas Geben, no muy móvil, pero sí enormemente inteligente desde su puesto de pívot nato, les ha sumado un plus de peligrosidad en la ofensiva.
Peligrosidad. Esa es otra característica en Juani Marcos, que no solo sabe leer pases a las continuaciones de bloqueos (sean hacia canasta o abiertas), sino que su visión panorámica hacia las esquinas, también es grande. Es un jugador de -siempre- barbilla hacia arriba, oteando lo que hay a su alrededor y que de una permanente amenaza a su hombre con atacarle. Siempre rondando en el adversario el temor rival a que puede penetrar en cualquier momento, pues su primer paso y su rapidez son difíciles de controlar. No obstante, casi la totalidad de sus tiros de dos son en la zona, producto de arrancadas hacia el aro o en la culminación de contragolpes. Eso es algo que embauca a los entrenadores, que el peligro constante martillee al rival.
Y para finalizar, nos gustaría hablar de su defensa. Pues claro que es un jugador avispado, de meter la mano allá donde otros no se atreven, con gran eficiencia, que sabe cortar balones porque predice trayectorias y lecturas rivales. Sobre todo, nos encanta en él la perspectiva que tiene en la defensa del 5 contra 5. Cómo sabe apostar por situaciones en las que, da distancia a su defendido para ir a una ayuda que determinará esa defensa. Todo a base de echarse atrás un par de pasos, ver todo el paisaje y su “todo al rojo” es por un camino trazado por el que asume que discurrirá el ataque rival. Es digno de atención verle evolucionar, dónde se para, dónde mira y lee, rectifica trayectoria y resulta de lo más efectivo estando en el lugar y en el momento adecuados para variar un ataque. Sencillamente espectacular.
Juani Marcos es ese tipo de bases que agradan a los “chapados a la antigua”, de mandar y poner orden y a los de las “nuevas tendencias”, cargado de agresividad y de atacar -o amenazar- entrando hacia canasta para formar el lío. Disciplinado, alumno bien enseñado, joven que sigue evolucionando y ya ofrece grandes lecciones, en Girona disfrutamos de un jugador especial, alguien que ya, desde sus tiempos de canterano del Barça, desde sus temporadas en Força Lleida, soltaba pinceladas de una calidad extrema. Y las acrecienta. Y las engrandece. Y lo disfrutamos, porque es élite en nuestra Liga Endesa.

















