COMIENZA LA LIGA ENDESA: ATRACTIVOS Y EXPECTATIVAS

Inicios con ilusiones, presentaciones (hoy precisamente) y expectativas, todos los equipos de Liga Endesa se rodean de ellas. De algunos, gracias a la Supercopa, ese gran invento de aglutinar a parte de la élite de nuestro baloncesto en una competición de pretemporada, ya vimos asomar “la patita”. Que lo del Facu Campazzo es el “como dijimos en la lección de ayer” a pesar de los tres años de ausencia, porque nada ha cambiado. Que a Willy Hernangómez y Jabari Parker les falta aún mucho trabajo en todo y que Unicaja sigue en ese convencimiento de que son capaces de ganar a cualquiera. Pero hay más, mucho más. Y repasando una y otra vez plantillas y adquisiciones, vamos a remarcar aquí unos nombres de los que hay un mucho de curiosidad y la mencionada expectación: 

 

  • Stefan Jovic acaba de firmar por Valencia Basket. Tras su mano maestra con Serbia dirigiéndoles a la final de la Copa del Mundo, en los taronjas, tras la desafortunadísima lesión -otra vez- de Martin Hermannsson, quieren sacudirse las lágrimas del adiós de Sam Van Rossom de una vez, con esta adquisición. Puede que Jovic sea la pieza perfecta para solventar un regusto amargo que, en ese plantel dejaron la sensación el pasado curso de que todos podían haber dado algo más. Encaramarse como el que ayude a que todos den ese paso adelante, porque no será por plantilla, que van sobrados de talento. En La Fonteta, con el serbio a los mandos, es probable que oigan el ‘clic’ y todo acabe encajando. 
  • Khalifa Diop, pese a su juventud, se deberá erigir como uno de los componentes interiores más importantes y desestabilizadores para el rival, de todo un Euroliga como es Baskonia. Y eso son unos cuantos pasos hacia delante. Es verdad que el dueto que puede formar con Chima Moneke será explosivo y todo un acicate para ver algo especial en el Buesa Arena a cada jornada. Diop sigue trabajando y nosotros, como aficionados, mirando hacia arriba sin intuir tan siquiera, cuál es su techo. Por tal motivo estamos expectantes con su nuevo camino. 
  • Markel Brown aterriza en Girona, como uno de esos tipos que se mueven sobre una pista de baloncesto con especial elegancia, de los de fundamentos depurados a base de horas y horas repitiendo el gesto, hasta conseguir lo que se asemeja a naturalidad. Escolta que fue compañero de fatigas y mucha anotación del mismísimo Marcus Smart en Oklahoma State, ya veterano como él, aterriza desde Varese para que cualquier fan-gourmet sepa apreciar el buen producto. Y de paso, que en Girona dejen de pasar apuros a final de temporada.
  • Jahlil Okafor. ¿Qué pasa con Jahlil Okafor? ¿Qué es lo que nos vamos a encontrar, sobre todo, físicamente? Ojalá será el referente interior tan asociado históricamente con Zaragoza (los nombres los ponéis vosotros, que os salen unos cuantos). Si el cuerpo le responde, es alguien que sabe jugar a esto. Quizás en la NBA pensaron que pudiera ser más polivalente, cuando es un “5” muy “5” y demasiado pequeño para serlo en la mejor competición del planeta. Aquí sí puede ser una sensación en el poste bajo. Lo deseamos con todas nuestras fuerzas. 
  • Mark Smith… y seguimos sin movernos de Casademont Zaragoza. Escolta con un espíritu optimista, carácter extrovertido, que con tal apertura a lo que le venga, tiene que calar en nuestro baloncesto sí o sí. Porque es un anotador de mucha facilidad para hacer todo, de los talentos puros escondidos en la Bundesliga alemana. ¿Cuántos conocíamos al mítico Mark Davis cuando aterrizó a orillas del Ebro? No queremos comparar, pero estamos ante el mismo escenario de esperar lo mejor de un tipo con mucha calidad. 
  • Los tres mosqueteros de la Penya, Andrews, Thomas, Onuaku. En Badalona han sabido reaccionar muy bien ante las ausencias. Andrew Andrews, ya sea Turquía (sobre todo), Israel o Grecia, se ha mostrado como “el profesional”. Serio, siempre va a dar rendimiento óptimo y ayudar y aportar y ser estrella cuando toque y ser currito cuando vengan duras y… y… y… todo lo que sea necesario para ganar. Y aún no forma parte del star system europeo -aunque lo roza-, pero nunca afloja. Como no lo hace Deshaun Thomas y por ello, este sí que ha vivido en los mejores equipos del Viejo Continente desde que decidió aterrizar aquí. Es la pieza de apoyo de todos los mejores deseos para los grandes. Y eso está más que cotizado. Y de Chinanu Onuaku, por favor, no se queden con la anécdota de los tiros libres a cuchara, sino que por fin -y bien por la directiva verdinegra- cuentan con un tipo sólido, rocoso, bajo tableros que sepa ayudar, complementar o sustituir cuando toque, a Ante Tomic. Mostrar la dureza que no tuvo Ellenson, por ejemplo y que llevan en Badalona tiempo tras ello. Aunque se enfunde los aparejos de obrero, puede ser una pieza muy preciada en Carles Durán.

Estos son un puñado de elegidos. Podemos continuar con todo lo que puedan dar en Valencia, Kassius Robertson y Semi Ojeleye, que quizás Kameron Taylor sea en Málaga la pieza exterior ideal que logre ser un agobio defensivo para todos los rivales (otro de los que oigas el ‘clic’ en todo el grupo con su adquisición), que Roko Prkacin en Dreamland Gran Canaria siga mirando muy, muy alto, tanto como las bombas de Sylven Landesberg de tres puntos, que tanto hemos echado de menos. Que Cristiano Felicio aguante sano todo el curso, que este sí solo enseñó la patita y nos encantó lo que vimos en Coviran Granada, mientras que damos de nuevo la bienvenida a otro pívot de los que saben en La Laguna, Dusan Ristic, para ser el lugarteniente del auténtico “general” de todos, Giorgi Shermadini. 

¿Faltan expectativas? No, falta que se pongan a jugar de una vez. Y lo disfrutemos. 

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