ESPAÑA, LA HORA DE LA VERDAD

Se habla de revancha, de dar más peso y enjundia al partido ante Lituania del que ya tiene. Haber perdido la final el año pasado del Eurobasket sub18 ante ellas, son de esas cicatrices a tiempo pasado que se acarician con amargura cuando el destino quiere que haya otro duelo semejante. 

Pasada la fase de clasificación previa a las eliminatorias con notable alto y el emparejamiento de octavos ante la incómoda selección de China Taipei, la Selección Española sub19 encara el cruce de cuartos de fina de esta Copa del Mundo… ante Lituania. Esta vez en casa, esta vez como pase a las semifinales de un Mundial que “sería impresionante” en boca de Alicia Florez, la escolta española de Valencia Basket. 

El Equipo Nacional, dentro del difícil grupo con el que contaba, debutando ante Australia y continuar frente a Francia, recalcamos que su evaluación es de notable alto. El seleccionador Bernat Canut ha dispuesto de una plantilla amplia, con muchos argumentos ofensivos y un gran oficio defensivo que -y aquí entra lo impactante-, llevó a vapulear a las aussies (43-17 llegó a reflejar el marcador en la primera mitad) mientras que las francesas ya llevaban un 35-15 mediado el segundo cuarto. Para lograr eso ante rivales directas de cara a la clasificación, muchas cosas deben salir bien. Y salieron.

El estilo de juego que promulgan nuestras seleccionadas es terriblemente atractivo. ¿Por qué? Por ser fieles creyentes de los cortes. Movimiento y cortes de forma permanente, que hacen enloquecer a la defensa más pintada y, lo más bonito, lo hacen porque saben y dominan el arte del pase. Por eso esto funciona y por ello, desde la grada, vemos una sinfonía de coordinadas arrancadas hacia canasta, esperando recibir el balón, que realzan la belleza de este juego. 

Y en defensa, las chicas están muy trabajadas. Ante el riesgo que supone los cambios de asignación de forma automática, intentar dejar el menor tiempo posible las situaciones de “match up” (de una pequeña con una grande y viceversa), forma un sistema de rotaciones muy interesante, con la finalidad de presionar el balón y las primeras líneas de pase de las rivales. La coordinación que aquí ha de trabajarse es tremenda. Y ellas lo hacen. Por eso ver a esta Selección enamora y enorgullece.

 

De momento, no vamos a individualizar en nombres, que para eso, tiempo tendremos y esperemos los acontecimientos en los futuros tres próximos días, pero si vemos pívots que saben ganar la posición (qué bien se trabaja en L’Alqueria valenciana) para recibir, excelsas tiradoras incluso en lanzamientos exigentes (el mismo piropo para Segle XXI), la no obligatoriedad de tener que forzar un tiro de tres cuando se ha encontrado una posición cómoda de 2 puntos, junto a conceptos tácticos básicos, ejecutados de manera automática porque se dominan (y rematamos el piropo a todos los clubes involucrados con chicas en el combinado), junto a una enorme valentía y agresividad, lo que sí cuenta Bernat Canut y sus ayudantes en su plantel, son todos los mimbres para lucir en el WiZink Center

Claro que hay que retocar ciertos aspectos. Que la presión a toda pista de las francesas en la segunda mitad se nos atragantó, que cuando las australianas apretaron, pareció como si se nublase la brújula en ataque, tomando decisiones individuales con oscura finalidad (y que, tras un tiempo muerto, se aclaraban y a seguir). Que contra China Taipei tardamos demasiado tiempo en ver que dominar la zona en ataque era primordial o, que la concentración en una defensa tan activa y arriesgada debe permanecer siempre, porque las habilidosas chinas nos pusieron a prueba con su ejecución sencilla de su baloncesto, son activos a mejorar, por supuesto. Pero que en este fin de semana en Madrid se puede hacer algo muy bonito, que es el encandilar a la afición, independientemente del resultado, es bien cierto. 

Así que, todo el ánimo, todo el apoyo desde aquí, para que nos hagáis vibrar. 

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