Roko Prkacin se encaminaba hacia canasta en un espectacular “coast to coast”, mostrando su dominio de bote, de spacing, de coordinación… multitud de facetas del juego. Apenas habían transcurrido 90 segundos de partido y con un espectacular mate, el alero croata rompía el 0-0 en el marcador que aún se mantenía. Desde ese momento, Bàsquet Girona comenzó un festín en el primer cuarto que bien celebró Fontajau: 12 de 17 en tiros de campo, de ellos 4 de 6 en triples, para finalizar esos primeros 10 minutos con un 30-14. Real Betis Baloncesto, se vio desarbolado. Lo que nadie imaginaba en ese momento, es como acabarían el encuentro. Una rúbrica de 24-0 como parcial, que pasa a la historia.
Tanto Bàsquet Girona como Real Betis Baloncesto siguen inmersos en la lucha por la permanencia, con lo que para ambos equipos, este encuentro resultaba decisivo. Para los locales algo menos, puesto que ya comentamos la pasada semana que divisan con tranquilidad las dos victorias respecto a los equipos en puestos de descenso, con 4 jornadas restantes en el momento de redactar tal informe. No obstante, Aíto García Reneses mostraba su malestar en la rueda de prensa del pasado fin de semana, por el poco espíritu competitivo a nivel global de sus jugadores, facilitando el triunfo a Lenovo Tenerife (72-88). Esta vez, un primer cuarto primoroso mostró todas las bellas realidades que se manejan bajo los dominios del entrenador madrileño, haciendo por momentos del baloncesto un catálogo de cómo ha de expresarse sobre una cancha.

Si al descanso, la enorme desventaja bética se fue limando hasta un 48-35, su inicio del tercer cuarto no fue nada alentador. Se vieron con 19 puntos por debajo (54-35), siempre llegando un segundo tarde a la presión que rompían los catalanes con cierta facilidad y el único rumbo al que se pudieron agarrar fue al ataque, porque sí comenzaron a carburar, aunque no les sirvió de mucho el intercambio de canastas. Cierto es que con un triple de Jean Montero muy alejado sobre la bocina de este tercer período (25 puntos, 8 de 14 en tiros de campo, 4 de 7 en triples y hasta 10 asistencias), se vieron a 9 puntos y metidos en partido (71-62). Para el panorama que habían divisado minutos antes, era bastante alentador.
Precisamente Jean Montero, en una de sus fantásticas arrancadas, paradas, vuelta a arrancar en un primoroso cambio de ritmo y forzar falta en su entrada a canasta, con 07:31 por jugarse, alertó a Aíto García Reneses, aun venciendo Bàsquet Girona (76-64) . Pero él preveía unos nubarrones que pretendía cortar de raíz. Un triple de John Jenkins dio a los locales el 79-66, en un nuevo arreón anotador. Esos fueron sus últimos puntos. Restaban 06:49 para el final.
Desde entonces, da escalofríos pensar que no fueron capaces más que verse envueltos en una locura de tiro, sobre todo triples (0 de 9 en tiros de campo, 7 de ellos triples) para no sacar partido de ninguna de sus siguientes jugadas. Real Betis Baloncesto, en cambio, con el veterano -y muy importante– Jeremy Pargo, junto al varias veces mencionado en este artículo Jean Montero, ambos a los mandos, parecían saber del devenir del partido, al ritmo que acariciaban el balón en su bote, mientras imaginaban las posibilidades para romper cada sistema defensivo.
Los béticos transformaron un 8 de 10 en los citados 06:49, con 4 de 5 en triples. Dos tiros libres, una entrada, un triple, otra entrada… Montero estaba en su salsa, mejor dicho, bailaba su salsa cestista, en una alegoría de sus alardes del uno contra uno. Una vez más. 13 puntos en este parcial de 24-0 fueron suyos, convirtiéndose en el protagonista, ante un pabellón Fontajau que no se creía lo que estaba viendo, atronando un silencio casi fúnebre. Los abrazos béticos al final, con la salvación casi en el bolsillo y el 79-90 final, cristalizaban algo -puede que- inédito. Es una pena que no se tengan datos de un parcial final como para aseverar que este 24-0 es la mejor marca final sin recibir puntos, en toda la historia de la Liga Endesa.
Repasando en la hemeroteca, el 12 de abril de 2018, Gipuzkoa Basket remontó en Tenerife un 56-35 para acabar venciendo 88-92. Estudiantes venció en Menorca un 13 de enero de 2008 (73-77) cuando también se jugaba su salvación, remontando un 63-36 cuando restaban 12:35 para la finalización del encuentro, 27 puntos de diferencia. Lo de anoche, finiquitar un partido con un 24-0 remontándolo, es para seguir husmeando, pero para la historia queda.

















