La Copa del Rey ha vuelto a Badalona, cuna del baloncesto nacional, con ganas de lucir desde el primer día: dos encuentros emocionantes de principio a fin que han finalizado con victoria de Real Madrid y Unicaja, semifinalistas que se verán las caras el sábado.
Los blancos han estrenado la tarde con energía y dominio, imponiendo su ritmo y castigando la falta de acierto de un errático Valencia Basket que no han encontrado el tono en los primeros 15 minutos de partido. Walter Tavares y Gaby Deck han sido dueños de los tableros y han cargado y penalizado el rebote ofensivo una y otra vez; solo un arreón a las puertas del descanso y un triple sobre la bocina -y el logo de la cancha, han devuelto la diferencia a los 10 puntos.
En la segunda mitad, inicio de menos a más del conjunto taronja, que ha sabido sufrir para ponerse por delante a falta de poco más de dos minutos para el final del encuentro. Excelso Chris Jones en el control del tempo a media pista, el base ha encontrado el espacio tras finta en el missmatch para sumar desde el globo con elegancia siendo el mejor del conjunto valencianista pese a no encestar el tiro en el último segundo que les hubiera dado la victoria.
Por su parte, el Unicaja ha protagonizado la, a priori, sorpresa de la Copa al imponerse al Barça en una prórroga agónica. Los azulgrana han arrancado con mejores sensaciones, con Nikola Mirotic enchufado y Rokas Jokubaitis dirigiendo dal equipo con electricidad.
La suma coral ha sido la tónica de un Barça que ha acabado el partido con solamente Sergi Martínez exento de anotación; en frente, los malagueños han estado dirigidos a la perfección por Darío Brizuela y Kendrick Perry, que con su velocidad y capacidad de anotación han mantenido vivas las aspiraciones andaluzas hasta los últimos envites del choque, donde Cory Higgins no ha sido capaz de sellar la victoria con un buzzerbeater. En la prórroga, un Darío Brizuela de dulce ha seguido siendo efectivo por contra de los tres errores consecutivos en la línea de libres de Nico Laprovittola.

